Situaciones que solo entendemos las chicas que usamos lentes

Hay quienes aseguran que las chicas que usan lentes se ven super sexys. Sin embargo, las que usamos lentes sabemos perfectamente que eso es una complicación con la que tenemos que lidiar todos los días. Sí, podemos recurrir a los lentes de contacto, pero no tener los cuidados necesarios puede ser contraproducente.

Sientes que no eres la misma sin lentes

Desde hace muchos años he vivido con lentes, tanto, que ya me acostumbré a verme todos los días con ellos. Son un accesorio que no puede faltar cualquier día en mi vida. Por eso, las pocas veces que me los quito, siento que no soy yo. Estoy segura de que las otras chicas que usan lentes, entienden mi sentir.

“Ay, no te reconocí sin tus lentes”

Las veces que me quito los lentes en la calle, para limpiarlos o para ponerme mi suéter, si me encuentro con alguien en la calle, es común que no me reconozca. Como dije, desde hace mucho uso lentes y por eso es que todos están acostumbrados a verme de esa manera y cuando no tengo lentes pocos me reconocen.

¡No! Me estoy quedando ciega; ah no, deja limpio mis lentes

Las que usamos lentes, en más de una ocasión, nos hemos espantado porque de un momento a otro dejamos de ver con claridad. Estamos tan acostumbradas a andar con los lentes, que de momento olvidamos que son nuestros ojos postizos. Si no limpiamos los lentes con frecuencia, obviamente que llegará un momento en el que no veremos nada.

¡Cómo voy a bañarme sin mis ojos postizos!

Eso no me ha pasado a mí, pero tengo amigos que tienen problemas más serios de visibilidad. Necesitan los anteojos para su día a día y sin ellos es como si de verdad fueran ciegos por completo. Para que eso no pase, deben andar de lentes todo el tiempo, el problema es que al bañarse, corren el riesgo de que sus lentes se rompan o empañen por completo y no vean bien.

No los uso para verme intelectual

Hay quienes aseguran que las que usamos lentes, lo hacemos para vernos más intelectuales. ¡Pffff! Si por nosotras fuera, no usaríamos nada. Está bien que encontremos un armazón que se lleve bien con nuestro rostro, pero eso no significa que amemos andar con lentes todo el tiempo para vernos más inteligentes que los demás.

“A ver, qué tan ciega estás”

Si algo odio en mi día a día es que las personas me pidan prestados mis lentes para ver “qué tan ciega estoy”. ¡Diablos! Eso qué más da. Me molesta que me estén pidiendo mis lentes como si fueran una pluma o un lápiz que pueden usar a su merced.

¡Maldición, de nuevo se empañaron!

Cocinar, andar en la calle con lluvia o tomar una taza de café puede volverse complicado con los lentes puestos. Las personas de lentes sabemos perfecto que el vapor es nuestro peor enemigo, al menos cuando traemos los lentes puestos.

No puedo acostarme en la cama a ver la tele o el cel

Otra de las cosas que solo vivimos los que usamos lentes es que no podemos acostarnos de lado en la cama o los sillones para ver un rato la tele, ver el cel o incluso leer. Es una de las cosas más incómodas. Obvio si nos quitamos los lentes, ya no vemos bien, así que no queda de otra que sentarnos o acostarnos boca arriba, dificultando nuestras actividades.

Este video te puede gustar