Situaciones incómodas en las que nos ponemos las mujeres por no saber decir que NO

Culpable, me declaro completamente culpable. No saber decir que no lleva no solo a mujeres si noa muchas personas a estar en las situaciones más incómodas de este mundo. Seguramente no soy la única y sí eres de las que tampoco sabe decir que no acabas:

Prestandole dinero a gente que nunca te paga

¿Les ha pasado? Recuerdo que hace algunos años cuando mi autoestima aún no era buena, le preste bastante dinero a algunas personas que nunca me pagaron. El día de hoy están fuera de mi vida y del dinero mejor ni hablamos. Lo malo de este cuento es que suele pasarle a personas muy vulnerables. Es normal que no saber decir que no conlleve una mala autoestima, junto con un sentimiento de frustración y culpa. Precisamente porque acabas haciendo cosas que no quieres hacer.

¿Cómo aprender a decir que no?

Hablar o salir con personas que no valen la pena

Por miedo a lastimar los sentimientos de la otra persona no eres capaz de decirle que no. En muchas ocasiones esto te lleva a relaciones sin sentido y lo peor a peleas grandes con estas personas. Tenemos miedo a entrar en conflicto, ese es el problema. La sencilla solución es comenzar a plantar buenos límites con las demás personas. Es sencillo, si no tienes ganas de salir con alguien , no te gusta o te cae mal. No tiene nada de malo externarlo con respeto. Dejar vivir y que te dejen.

Comprometerte a algo para lo que no tienes tiempo

No saber decir que no es una lata, porque acabas echando encima un montón de compromisos para los que no tienes tiempo o dinero. Te endeudas, acabas en una fiesta a la que no querías ir o cualquier otra de estas situaciones incómodas en las que las mujeres no sabemos decir que no.

Fingir que te gusta algo que no

Esta sin duda es lo peor que puedes hacer. Hablando de comida, lugares, libros y peor aún en la cama. Hay que saber expresar que nos gusta o que no. De lo contrario acabarás toda una vida comiendo, hablando y leyendo lo que a los demás les gusta. Tus gustos son super importantes, no lo olvides.

Cuando te echas encima responsabilidades que no son tuyas

Cuidar a los hijos de la vecina, recoger su correo o ayudar a tu suegra con la fiesta sorpresa para la otra nuera. Sinceramente no es tu problema, si no tienes tiempo o disponibilidad nadie te puede obligar. En algún momento de nuestra vida tenemos que aprender a decir que no, porque no tiene nada de malo.

Cuando aceptas algo solo para quedar bien

Recuerdo que cuando yo iba en kinder y mi madre era la única mujer trabajadora de mi grupo. Era a la que más explotaban con el dinero. Las demás madres se excusaban diciendo que ellas ya le habían dedicado tiempo a la decoración del salón, la organización y siempre le dejaban el gasto más fuerte a mi mamá. Es triste lo que a veces hacemos para no echarnos a la gente encima.

Tantas experiencias en las que yo no pude decir que no me han enseñado a obligarme a mi misma a hacerlo. No tiene nada de malo decir lo que te gusta y disgusta. Al final escoger por nosotras mismas es lo más sano que podemos hacer.

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