Si tu ex te manda un sms diciendo “ya estoy con alguien mejor”, ¿qué responderías?

Uno nunca imagina cómo se sentirá cuando le rompan el corazón. Siempre pensamos en el inicio de la relación, pero no pensamos en el final, tal vez porque nos aterra o porque deseamos que ese momento no llegue. Conocí a alguien que durante mucho tiempo, imaginé que era la mejor persona que había llegado a mi vida. Poco a poco se ganó mi corazón y bueno, lo que pasó después creo que ya lo sabes… Terminamos siendo novios al grado de formalizar nuestra relación. Todo era perfecto hasta que un día (tiempo después) llegó un mensaje que decía: “ya estoy con alguien mejor”.

Cuando te enamoras sólo te enfocas en las virtudes

Al principio, como cualquier chica enamorada, sólo veía lo bueno de mi pareja. Mis amigos me decían que no les gustaba que estuviera con ese hombre por una u otra razón; pero yo no los escuchaba. Creía que porque me sentía feliz, era lo único a lo que tenía que hacerle caso. Así pasaron varios meses, de hecho, años. Yo creía que las cosas iban a llegar a otro punto, pues ese chico ya era alguien muy importante en mi vida. Luego de varios años, terminamos porque según él, <nuestros caminos ya no iban para el mismo rumbo>. Aunque al principio me dolió mucho, no me quedó más que resignarme y continuar.

Te superé

Aunque al principio me costó trabajo, luego de varios meses y de mucho trabajo interno, logré superar la situación. Fue como si hubiera salido de nuevo el sol para mí. Desde que comencé el proceso de duelo, perdí todo contacto con él y obvio dejé de seguirlo en todas las redes sociales. Lo más importante era mi bienestar mental. Las cosas mejoraban en mi vida y eso me hacía sentir bien hasta que un día, él se volvió a hacer presente.

“Ya estoy con alguien mejor”

Como dije, había borrado su número y no tenía contacto alguno con él. Un día recibí un mensaje de un número desconocido que decía: “ya estoy con alguien mejor”. Pensé en él y lo comprobé porque aparecía su nombre en sus datos. Obviamente cuando leí, me dio risa y se me ocurrieron muchas cosas que podía responder; pero no lo hice. Sabía que si le respondía, era darle todo el poder de mis pensamientos, sentimientos y de mi persona. Mis amigas me decían que le contestara, pero las ignoré por completo. No lo hice, y eso tuvo mucho efecto (aunque debo confesar que era algo que no deseaba que pasara). Pasaron varios días y luego volví a recibir uno y otro mensaje. Estos fueron menos agresivos, más bien eran de arrepentimiento por el primer mensaje. Yo seguí sin contestar. Tanto fue lo que le afectó a él, que un día me fue a buscar a mi casa. Mi mamá me dijo que estaba abajo esperando y bajé, pero no con la esperanza de una reconciliación o de limar asperezas, sólo lo hacía para decirle que dejara de molestarme porque ya no quería saber nada de él.

¿Tú qué hubieras hecho en mi lugar?

Este video te puede gustar