Si no quieres dolor en tus pechos al amamantar, recurre al deep latch

Amamantar es una de las facetas más íntimas de la maternidad. Sabemos que la lactancia es básica para la buena salud de un bebé. Aun así, hay muchas mujeres que se detienen a practicarla por diversos factores. Uno de ellos es el dolor; sin embargo, para contrarrestar ese mal puedes probar con tu bebé la técnica deep latch. Te cuento de qué se trata.

La lactancia es benéfica

La lactancia no solo es benéfica para tu bebé, también lo es para ti. Al hacerlo ayudas a que se drenen tus senos. Lo malo es que tres de cada 10 mujeres que amamantan dejan de hacerlo por el dolor, sangrado o grietas que se presentan. Como ya te adelantaba, existe una técnica llamada deep latch, que consiste básicamente en un agarre profundo que el bebé debe hacer con tu ayuda.

Técnica deep latch

Esta técnica permite que el bebé se alimente mejor sin lastimar a la mamá. Cuando no se sujeta bien al seno, puede morder, lesionar o sangrar los pezones. Con el método deep latch las molestias serán cosa del pasado.

¿Cómo se lleva a cabo esta técnica?

Cada vez que alimentes a tu bebé debes asegurarte de que tus pezones estén limpios. Solo necesitas un poco de agua limpia y tallar con mucha suavidad. Elige un lugar en el que puedas estar tranquila con tu bebé. Ya sea que estés acostada o sentada, no hay problema alguno. Tu vientre debe estar pegado al de tu bebé, para que su cabeza quede mirando directo al seno. Acerca a tu pequeñito y asegúrate de que cuando succione no se vea el pezón ni la areola del mismo. En caso de que se note algo, vuelve a intentar la postura ayudando a tu bebé. Sentirás que tu seno comienza a desinflamarse porque la succión se está realizando correctamente. Si tu bebé está satisfecho se soltará sin problema. No olvides alternar los senos para que puedan irse drenando y no tengas complicaciones mayores.

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