Si enseñas a tu hijo a ser buen perdedor, podrá triunfar en la vida

A ningún ser humano le gusta perder, y cuando nos convertimos en papás, menos nos gusta ver a nuestro pequeño en esa situación. El problema es ese, que no le enseñamos a nuestro hijo a ser buen perdedor. Si lo hiciéramos, tendría más éxito en la vida, créeme.

Disfrutar o competir

Nuestra naturaleza social nos ha enseñado a competir por lo que deseamos. El problema es que vemos eso en todas y cada una de las experiencias de la vida, y jamás nos enfocamos en disfrutar el momento. Además, aprendemos del ejemplo que vemos de la gente cercana a nosotros. En este caso, el ejemplo más cercano es el de nuestros padres.

Reacción ante las decepciones

Cuando un adulto no obtiene el resultado deseado se enoja o impacienta. Busca la mejor excusa o culpa a otros si las cosas no salen como planeaba. Como papás, solemos cometer un error muy grave al dejar que nuestro hijo siempre gane. Creemos que al hacerlo lo haremos sentir feliz, pero lo estamos privando de la experiencia de perder.

Enséñale a ser buen perdedor

Si realmente amas a tu hijo, en vez de dejarlo ganar en todo momento, enséñale a ser buen perdedor. Para lograrlo debes dar el ejemplo y analizar tu forma de reaccionar ante la frustración. Mira cómo reaccionas ante cualquier cosa que tienes que enfrentar en la vida. Ejemplifica situaciones en las que puedas preguntarle cómo reaccionaría él. Si no tratas este tema, cuando tu pequeño se enfrente a una dificultad, tendrá problemas al quererlo resolver.

¿Cómo lograrlo?

  • Jueguen juegos de mesa. Con esto aprenderá que no siempre puede ganar y no siempre gana la misma persona. Además, es un modo de convivir con los seres amados.
  • Enséñale a respetar. No permitas que se burle de otros cuando algo no les sale bien. Hazle saber que en cualquier momento él puede tener una situación similar.

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