Ser mamá Godínez, una realidad con la que tengo que lidiar

Hace algunos años no estaba bien visto que las mujeres trabajaran fuera del hogar. Peor aún si la mujer en cuestión tenía hijos. Era poco aceptado que ella saliera y dejara a sus niños al cuidado de otros. La cuestión es que en la actualidad, las condiciones económicas obligan a eso. Además, claro está, nosotras también tenemos derecho a desenvolvernos en la carrera o aptitud que tengamos. Hacerlo nos permite sentirnos mejor con nosotras mismas y con la gente que nos rodea. Recientemente, a quien es madre y trabaja, se le cataloga como mamá Godínez.

Condiciones de vida

La situación de algunos países es mala si nos referimos a las oportunidades para gozar de un buen nivel de vida. México es uno de ellos, principalmente porque el panorama para las mujeres mamás es más complicado que para aquellas que no tienen hijos. Las opciones que tenemos son limitadas, simplemente hay que ver las estadísticas. En 2016, de acuerdo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la participación de las mujeres en el ámbito laboral era del 42 %, por debajo del 82 % de los hombres. La realidad de ser mamá Godínez es complicada, pues significa ir en contra de una interminable corriente.

¿Por qué usar el término “mamá Godínez”?

Raúl Ávila, doctor en Lingüística y Literatura Hispánicas, y Luis Fernando Lara, doctor en Lingüística e investigador en Semántica, Lexicología y Lexicografía; aseguran que no se puede determinar como tal el origen del término “Godínez”. Sin embargo, la leyenda urbana lo relaciona con un personaje que aparecía en el programa El Chavo del 8. La palabra se adoptó para referirse a quienes trabajan en oficinas, ya sea de instancias de gobierno o privadas, en jornadas de sol a sol. El vocablo describe al hombre o mujer que ocupa un puesto medio, cumplidor y elemental en su trabajo. A pesar de que el término parece clasista, es usado en la comunicación social y todos lo entendemos. Ser mamá Godínez significa ser una mujer con hijos que pasa la mayor parte de su vida trabajando para cubrir las necesidades básicas de su familia.

La realidad es…

Desde mi punto de vista, puedo decir que ser mujer y mamá a veces es algo complicado en esta sociedad. Nos enfrentamos a un mercado laboral donde los prejuicios existen. En este sistema, las normas sociales nos perjudican de manera directa a las mamás trabajadoras. Eso lo digo porque hay veces en las que no sabemos hacia qué lado de la balanza debemos voltear. Por un lado están nuestros hijos y en otro nuestra carrera profesional. El sistema no ayuda, pues nosotras necesitamos un trabajo, pero también somos conscientes de que nuestros hijos nos necesitan.

¿Podemos tenerlo todo?

Las empresas o las marcas se encargan de vendernos la idea de que podemos tenerlo todo aun siendo mamás, pero la realidad es otra. Después de que me convertí en madre, tuve que regresar a trabajar, pues ¿quién más iba a pagar mis deudas? Tenía que demostrar que mi compromiso con la empresa seguía siendo el mismo, pero obviamente ya no era así. Mi prioridad, les gustara o no, era mi hijo. Eso no significaba que dejara de cumplir con mis labores, pero en cuanto daba la hora de salida, me iba a desempeñar mi papel de mamá. Muchas veces eso implicó pedir permisos, acumular ausencias o llegadas tarde por asuntos escolares.

Pocos se ponen en nuestros zapatos

Ser mamá Godínez resulta más cansado de lo que muchos imaginan. Sobre todo si la empresa para la que una trabaja no brinda ningún apoyo. En donde estaba yo antes, la carga mental que me seguía era interminable, sin olvidar el cansancio físico que tenía. He de reconocer que mi humor era malísimo y explotaba de la manera más sencilla. Lo peor es que incluso en el trabajo, mis compañeros resultaban ser mis peores enemigos. Había mamás que sugerían que la salida de nosotras fuera un poco antes para poder estar más tiempo con nuestros pequeños. Sin embargo, las compañeras que no eran madres se molestaban por eso. Decían que era injusto porque nosotras llegaríamos antes a casa a descansar. Ja ja ja, ¿de verdad piensan que llegar a una casa con hijos es descansar? Por lo visto, nadie que no tenga niños comprenderá lo que implica criarlos. A diferencia de lo que todos piensan, nosotras como mamás hacemos todo lo posible por cumplir en el trabajo. Sin embargo, también nos esforzamos por involucrarnos en la formación de nuestros hijos para hacerlos buenas personas.

Y tú, ¿eres mamá Godínez?

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