Ser mamá de un niño kinestésico es más complicado de lo que parece

Hasta el día de hoy, pocas personas saben realmente quién es o cómo es un niño kinestésico. Tan fácil es decir que los niños son inquietos, desobedientes o hiperactivos. Son cosas muy distintas, pero la gente, por practicidad sólo dice que son niños latosos. Hace años, cuando estudiaba para ser maestra de Jardín de Niños, conocí muchos términos y aprendí mucho sobre los niños. Cosas que jamás imaginé conocer. Entre toda esa información, aprendí que cada una de las personas que habita el mundo, tiene un modo más desarrollado de aprender.

Por ejemplo, hay quienes lo logran observando, otros escuchando y otros mientras están en movimiento. Sí, yo ya sabía eso, pero muchos otros no. Ellos sólo piensan que hay niños que no se interesan por las clases, pero no es así.

Es importante conocer a cada niño

Muchos padres creen que la labor de los profesores es conocer a la perfección a cada uno de los alumnos que tienen. Sí, es obvio que los niños tienen un comportamiento distinto en casa, en la escuela y en otras partes. Eso no es motivo para que como padres les cedamos nuestra responsabilidad a otros (los maestros). Las dudas son normales, pero lo mejor es recurrir a los especialistas para que nos orienten ante cada duda que tengan. A modo de orientarte sobre el comportamiento y modo de aprendizaje de tu pequeño, te quiero explicar sobre los diferentes modos de aprendizaje.

Formas de aprendizaje

  • Auditivo. La persona aprende mejor cuando escucha. Para algunas personas, el aprendizaje auditivo supera los estímulos visuales.
  • Visual. La persona se apoya de organizadores gráficos para ordenar su información. Buscan recabar ideas, conceptos y el aprendizaje es efectivo. Los mapas conceptuales o de ideas, diagramas, líneas de tiempo y otros, son el mejor apoyo.
  • Kinestésico. Quien aprende de esta manera, se asocia mejor con las sensaciones y los movimientos. Usamos el sistema de representación kinestésica en algunas actividades del día a día. Por ejemplo, cuando hacemos ejercicio, cuando usamos la computadora y escribimos sin ver el teclado. Aprender a manejar bicicleta puede ser cosa sencilla para ellos y complicada para otros.

Mi hijo sí aprende, pero dicen que es inquieto

En más de una ocasión, he tenido quejas respecto a mi hijo. Algunos maestros dicen que es demasiado inquieto, que no puede estarse quieto y sentado. Lo más curioso de todo esto, es que a pesar de las quejas de esos maestros, mi hijo entrega buenos trabajos y siempre recuerda lo que vio en sus clases. Sí, puede que esté parado mientras el maestro explica, pero sí pone atención. Él necesita moverse mientras aprende, así se graban mejor los aprendizajes en su mente. Pocas veces podrás verle sentado y cuando eso pase, las cosas no salen tan bien como cuando anda de un lado para otro.

Tengo un niño kinestésico, ¡entiendánlo!

Para que yo pudiera entender toda esta situación sin perder la cabeza, tuve que acudir con el médico. Él me mandó con un terapeuta, quien se encargó de hacerle un diagnóstico a mi hijo y así darse cuenta de qué era lo que estaba mal o diferente. Cuando descubrió que su aprendizaje es kinestésico, me explicó de qué se trataba todo y que no tenía que entrar en pánico si lo veía de pie todo el tiempo o pensaba que no me ponía atención. Ok, yo ya lo sabía, ahora el problema es tener que lidiar con esa situación a cada escuela a la que mi hijo llega. Me enoja, pues si los maestros se actualizaran cada día y trabajaran en conjunto con terapeutas, sabrían por qué mi hijo es así. Ya que lo conocen, entonces ya no me dicen nada porque confirman lo que les estoy diciendo.

¿Te ha pasado algo así?

Este video te puede gustar