Ser madre en la era del coronavirus, ¿quién dijo que iba a ser fácil?

Quién iba a imaginar que de un día para otro nuestras actividades cambiarían. Un día salimos a la calle a trabajar, sin saber que sería el último día. Una vez que se declaró la emergencia de salud, los gobiernos tomaron cartas en el asunto y bueno. Ahora muchos de nosotros estamos en casa, esperando que se levante la cuarentena para poder continuar nuestras vidas de la forma más normal posible. Eso complicó mi vida, pero creo que las cosas se pusieron aún peor cuando recordé que soy madre. Sí, no estoy justificándome ni nada. Sólo creo que mi papel es aún más complicado que el de otros en ésta, la era del coronavirus.

Ser mamá ya es una ardua tarea

Al hablar sobre la vida de madre, no quiero que pienses que tu vida es menos complicada que la mía. Cada una tiene sus propios pleitos y dilemas. Sin embargo, cuando tienes vidas a tu alrededor, que fueron creación tuya, la vida deja de verse de la misma manera. Dejas de pensar en ti porque lo primero que deseas es que esas personitas estén bien. Imagina cómo me he sentido en estos días de cuarentena.

Estar en casa se ha vuelto un reto

Concept of work from home and home family education. Mom and son are sitting at the desk. Business woman works on the Internet in a laptop, a child writes in a notebook.

Amo estar con mis hijos, pero todos (tanto ellos como yo) estamos acostumbrados a nuestras rutinas. Ellos se van a la escuela, yo me voy al trabajo. Pasamos unos ratos separados y luego ya regresamos a casa y compartimos tiempo. Ahora con el encierro hemos tenido que buscar nuevas estrategias que nos funcionen a todos. Y debo confesar que aunque todo lo que hemos hecho, nos ha funcionado, hay una parte de mí que a veces tiene miedo.

Miedo de qué

Si, como mamás tenemos una enorme carga sobre nuestros hombros. Tenemos prohibido doblarnos, sentir miedo, sentir dolor. Debemos ser lo contrario, o sea, las heroínas de nuestra familia en las buenas y malas. Pero no es así. Basta de poner ese enorme peso sobre nosotras. Somos madres, nuestros hijos siempre nos preocuparán y obviamente esta ocasión no es diferente. El temor de que algo les pase es inevitable. Lo que puedo hacer es procurar la higiene necesaria, tomar las medidas adecuadas y sólo enfocarme en lo positivo.

Se vale tener miedo, pero hay que aprender a guardar la calma

En esta era del coronavirus, es normal que sintamos miedo. Es algo desconocido para todos, es una eterna espera de todo. Saber que nada te pasará a ti o a los tuyos, tener que esperar para saber cuándo podrás volver a tu vida con normalidad. Todo es confuso y esta incertidumbre es el principal temor. Sin embargo, no podemos casarnos con el miedo y vivir así. El miedo nos debilita, nos quita la fuerza que aún nos queda. Si pensamos sólo en el miedo, será lo único que alimentemos. Mejor enfócate en estos grandiosos momentos con tus hijos, aprovecha de la forma que puedas y disfruta. No pienses en el futuro, pues por estar atenta a eso, te olvidas del aquí y del ahora.

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