Sentirte una persona sabelotodo no es bueno para tu ego

Es cierto que los seres humanos tenemos ciertas cualidades que nos hacen ser más buenos en unas cosas que en otras. Lo malo es que hay quienes se sienten unos sabelotodo y creen dominar varios tópicos de la vida. Sin embargo, eso parece no ser tan bueno para su propio ego.

Todos somos inteligentes

Decir que eres inteligente no solo significa que tengas conocimientos de todo lo que hay a tu alrededor. Implica más que eso, pues debes saber cómo actuar ante la vida. Ser inteligente se trata de tener conocimientos y recursos, pero jamás poner en evidencia a los demás. Incluso cuando sabes que lo que dicen no es correcto, nunca buscarás la manera de hacerlos sentir mal.

¿Cómo saber que eres sabelotodo?

Las personas sabelotodo muestran actitudes arrogantes, pues presumen saber todo. Buscan opinar siempre, y al hacerlo son insolentes, lo cual no les importa. Si insultan a quien esté a su paso, para ellos no tiene importancia. Al respecto, psicólogos de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, analizaron la actitud de estas personas. Querían saber si la prepotencia que muestran nace del conocimiento y si tiene algún beneficio. Al investigar, descubrieron que los sabelotodo, incluso sin entender, afirmaban saber más que otros. Buscaban información para confirmar lo que ellos daban por un hecho, ignorando datos que demostraban lo contrario y que, por tanto, los hacía parecer menos inteligentes. Con estos resultados, se puede concluir que la actitud arrogante no proviene del conocimiento, sino de la falta de él.

Aferrarse a las creencias

Para obtener los resultados, los participantes debían contestar ciertas preguntas de diferentes tópicos. Los psicólogos que realizaron las pruebas insertaron algunas “trampas”, como palabras falsas. Los sabelotodo aseguraban conocer esos términos. Contradictoriamente, quienes en verdad tenían mayor conocimiento mostraban una actitud más humilde.

Ego dañado

Las personas que creen tener razón en todo pierden oportunidades para seguir aprendiendo, pues no permiten integrar nuevos puntos de vista. Los sabelotodo se encierran en su sistema de conocimientos y creencias que asumen de forma absoluta. En cambio, las personas humildes están conscientes de que para crecer no es preciso tener conocimiento de todo. Para madurar es importante aprender a reconocer los errores. Parece un paso difícil, pero es posible lograrlo.

Este video te puede gustar