Señales que me indicaron que él ya no me quería

Creo que los seres humanos somos bastante inteligentes. Más bien, parece que a veces usamos ciertos mecanismos de defensa para no lastimarnos. El ejemplo más claro que tengo de ello, es cuando sabemos que algo va mal en nuestra relación. Si hemos estado con una persona por varios años, le conocemos en todas sus facetas. Sabemos qué le gusta y cómo, también lo que no. Conocemos sus reacciones cuando está feliz, enojado, preocupado o indiferente. En mi caso, me di cuenta cuando él ya no me quería. Sí, hablo de mi pareja, a la que amaba con todo mi ser. Me di cuenta no una ni dos veces, muchas. Lo malo fue que en lugar de enfrentar la situación le daba vueltas. Tratada de solucionar algo que ya estaba roto. Era como querer ponerle pegamento en barra a algo que no se podía pegar más que con cemento.

“Él ya no me quería”

Eran las palabras que no quería escuchar ni saber. Me hacía de la vista gorda y me engañaba a mí misma. Lo malo es que en el fondo sabía muy bien lo que estaba pasando. No quería hacerle frente a la realidad y hasta después entendí que estaba mal. El hecho de evitar el problema no significaba que se iba a solucionar. Solo estaba dándole largas a algo que era evidente, un hecho, la realidad. Si te comparto las señales, no es para que te sientas triste o algo parecido. Más bien se trata de que hagas algo para, primero, solucionar la relación y, segundo, terminar de la mejor manera sin dañar tu dignidad.

Grosero o indiferente

Una de las principales señales que se presentaron fueron su indiferencia y la forma grosera como se portaba conmigo. Cuando le comentaba de alguna película o lugar que quería conocer, me respondía “sí” o “no”.  No era como antes, cuando se iba a sentar a mi lado y quería saber más sobre mi nuevo hallazgo. Creo que la indiferencia es aún peor, pues estando conmigo era como si no estuviera ahí.

La culpa de todo era mía

Ya fuera porque él me lo decía o porque yo me sentía mal, siempre terminaba adjudicándome culpas de lo ocurrido. Incluso cuando yo sabía que era falso, lo hacía con tal de verlo feliz. Y ¿qué crees?, que ni eso funcionó. Cuando él decidió dejar de quererme, así le diera yo todo, nada iba a ser diferente.

Conversaciones sin sentido

Supe que él ya no me quería porque ya no hablábamos como antes. En otros tiempos, podíamos tener cualquier plática sin problema alguno. Ya fuera de sexo, amor, la vida, la muerte, el universo, podíamos hablar de cualquier tema sin ningún problema. Ahora era diferente, porque ya no se sentían igual las conversaciones. Parecía que nada más charlaba por compromiso, no porque le naciera hacerlo.

Él y sus planes

Por ende, él optó por empezar a hacer sus cosas solo. Ya no me invitaba con él a las fiestas, incluso prefería que estuviéramos todo el día fuera en lugar de ir a su casa. Si yo lo invitaba a algún festejo con mis amigos o mi familia, siempre me decía que no podía. Así era, tan evidente que tuve que aceptar la triste y dolorosa realidad de que él ya no me quería.

Este video te puede gustar