Señales de que me estoy convirtiendo en señora y no, no me importa lo que digan

Supe que me estaba convirtiendo en señora cuando dejaron de importarme algunas cosas que creía básicas en mi vida. Yo no fui la única que se dio cuenta de eso, mis amigos y familia también. Al principio me parecía algo grave, no quería que me dijeran señora. Luego de un tiempo pensé: “¿por qué no?, ¿qué tiene de malo?”. Finalmente eso es lo que me hace feliz y no hay más.

“Bájale tantito a la música”

Antes, disfrutaba las fiestas y del relajo a todo volumen. En más de una ocasión fui yo quien organizaba las fiestas para pasar un rato ameno con mis amigos. Luego de un tiempo, yo sólo esperaba que me invitaran, para no tener preocupaciones. Después, me invitaban, pero yo ya no me preocupaba por ir. Había muchas otras cosas que tenía en mente y prefería preocuparme de ellas. Ahora he descubierto que me estoy convirtiendo en señora porque ya no tolero el volumen alto en las fiestas. Prefiero mantener el ambiente en el que estoy en silencio, pues eso me da tranquilidad.

Felicidad total con productos para la casa

También he descubierto que me estoy convirtiendo en señora porque uno de mis mayores placeres es comprar cosas para la casa. Ya sea el nuevo limpiador, un artefacto para acomodar los trastes o la nueva tostadora. Sí, ahora el placer surge de los inventos de última moda que salen para tener una casa más chic. Sin duda, compraría todo lo que pudiera para tener una casa increíble. ¿Tú no?

¿Salir de noche?, no, gracias

A pesar de que dije que antes disfrutaba salir de noche y andar de fiesta en fiesta, ahora es lo contrario. No me pesa decir que me estoy convirtiendo en señora, pues ahora prefiero quedarme en casita en lugar de salir. En muchas ocasiones he dicho que sí voy y termino no yendo porque tengo algo mejor que hacer: dormir, por ejemplo.

Cachas las ofertas

También es placentero acudir a las tiendas cuando veo ofertas. Ya sea en el super, en una tienda de muebles o departamental. He aprendido que las ofertas le hacen un gran favor a mi bolsillo. Además, no es por nada, pero hay algunas que realmente valen la pena.

Guardas las bolsas del súper

Cada vez que regreso del super, guardo las bolsas en las que me dan algunos productos. He aprendido a darles un uso extra. Ya no solo sirven para cargar lo que compré, sino para algo más. Ya sé, me estoy convirtiendo en señora.

Los tenis  son tus mejores aliados

No importa si son para ir al trabajo, para una salida al parque o para ir al cine. Ahora sé que los tenis son mis mejores aliados en todo momento. La gran ventaja es que los tenis ahora son una de las grandes opciones para complementar cualquier outfit.

¿Tú también ya eres una señora?

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