Salí con un chico super caballeroso, pero cero me gustó; ¿qué hago?

Estoy segura de que no soy a la única chica a quien le ha pasado. Durante mi soltería había salido con un par de chicos muy relajados y educados. Sin embargo, hacía mucho que no me tocaba un caballero de esta índole. Esta fue una cita a ciegas. El chico con el que salí me abrió la puerta, pagó la cuenta y eso causó que regresara a casa con un desconcierto total. Tener un hombre caballeroso debería ser lo máximo, ¿que no?

¿Las apariencias engañan?

Es difícil conocer la naturaleza de un chico en la primera cita, eso me queda claro. Al menos es lo que he estado repitiéndome a mí misma desde que regresé a casa de esta experiencia. Es la primera vez en mucho tiempo que me encuentro con uno de estos hombres educados a la antigua. Lo noté desde el primer momento en que lo vi. Me abrió la puerta del coche; además, se levantó del asiento cada que me levanté. Tuvimos una charla amena durante todo el desayuno, incluso me dio a entender que quería presentarme a su mamá. La señal de alarma se encendió en mi cabeza, pues aunque no lo estaba pasando mal con este chico, sinceramente…

No me gustó físicamente

¿Qué se hace en estos casos? Me encontré en el baño dando un par de vueltas repitiéndome a mí misma que no debería guiarme por el físico sino por el valor de una persona. Así se supone que funciona, ¿o no? Entré en un área de conflicto, pues si bien el chico se portó de lo mejor conmigo, yo no estaba del todo cómoda con el contacto físico cuando él intentaba tocar mi mano. Estando en la mesa, me di cuenta de algo muy obvio: las veces que me ha gustado un chico, dejo que este toque mi mano y se acerque un poco más. Esta vez era todo lo contrario. 

Analizando la situación

Algunas de mis amigas me insistieron en que debería intentarlo, pues caballeros así no se aparecen tan fácilmente. Sé que si me quedará con este chico él me tendría en un pedestal, me trataría como una reina y en algún punto quizá yo le tendría mucho cariño. Pero… ¿es justo? Salir con alguien que no te atrae físicamente ni intelectualmente solo porque es caballeroso no me parece apropiado. Pese a las opiniones de mis amigas, tenía que tomar una decisión. Estoy segura de que no quiero ser una de esas chicas que juega con el corazón de alguien esperando a que la química llegue como por arte de magia. No sería una chica que le da alas a un buen chico para que sufra. Sé por experiencia que no necesitas solo de química para que una relación sobreviva, pero no sabía muy bien cómo ponerle un peso a esta “química”.

Gustos, intereses y un poco más

Dejé la imagen de este chico a un lado y comencé a pensar en lo que habíamos conversado. En perspectiva, este chico tampoco contaba con características mentales o con metas a futuro similares a las mías. Debo confesar que ha sido uno de los conflictos mentales más grandes que he tenido últimamente. Me juzgué como superficial por unos cuantos momentos hasta que me di cuenta de que este chico simplemente no era un match para mí, por muy caballeroso que fuera.

Sé que él no va a entenderlo del todo

Ser “bateado” es duro. Todos lo hemos sufrido alguna vez en la vida. Sin embargo, es algo inevitable. En algún momento a ti te va a gustar alguien a quien no le gustarás. Es el orden natural de esta vida. Afortunadamente, no hay un solo match exclusivo para cada persona. En esta vida hay muchas, pero muchas, chicas que seguro van a quedar encantadas con este chico desde la primera cita.

Quizás tenga una idea errónea de lo que es una buena primera cita, pero en realidad aún espero que alguien llegue, me guste y me ilusione al grado de brincar cuando lo vea de nuevo. Esto es algo que claramente no pasará con este chico. Fin del asunto y aprendizaje del día. Estoy aprendiendo a ser fiel a mí misma y a lo que me gusta y sinceramente me siento muy bien al respecto.

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