S.O.S., ¡mi mamá no quiere a mi novio!

S.O.S., ¡mi mamá no quiere a mi novio! ¿Eso afectará mucho mi relación? Lo peor que puede pasarnos en la vida es que nuestro novio no sea del agrado de nuestra madre. La relación se ve mermada en diferentes aspectos, ya sea en permisos para salir, vacaciones juntos o simplemente el hecho de que esté en tu vida. Mi mamá no quería a mi novio y les juro que jamás lo pasé peor en una relación hasta que eso sucedió. La situación era tan insoportable que me planteé terminar mi noviazgo de una vez por todas. Te cuento en qué acabó el asunto.

No todo fue malo siempre

Cuando mi novio y yo empezamos a salir todo iba viento en popa, pues él se comportaba a la altura de la situación. Es decir, iba a mi casa, pasaba tiempo conmigo y con mi familia. Jamás se entrometió en lo que no debía y era muy discreto en cuanto a nuestros problemas. También seguíamos las reglas de mis padres al pie de la letra, sabíamos que si rompíamos solo una, las cosas podrían salir mal. Por ello durante un tiempo no tuvimos que preocuparnos por ese tipo de situaciones. Sin embargo, las cosas buenas no duran para siempre y llegaron los problemas que poco a poco terminaron con la estabilidad de nuestra relación.

S.O.S., las cosas comienzan a ponerse mal

En verdad, hazme caso, lo peor que puedes hacer es contarle de tus problemas de pareja a tus padres y amigos. Ellos siempre verán las cosas desde una perspectiva lejana. Además, solo les importas tú, por muy bien que se lleven con tu chico. Él es una persona externa al círculo cercano, o así es visto. Tu familia y amistades únicamente se preocupan por tu bienestar. Por tanto, en cuanto ven que las cosas no andan tan bien entre ambos, él dejará de caerles bien. Quizá jamás le hagan caras o alguna grosería, pero nunca tendrá su aceptación. Por ejemplo, yo le contaba acerca de mi relación a mis amigos. ¿Cuál fue el resultado? Al cabo de un tiempo no soportaban a mi pareja. Es más, me pedían que no lo llevara conmigo a ninguna fiesta. Inclusive ya no estaban dispuestos a escucharme cuando les pedía ayuda, pues sabían que siempre regresaba con él. Y espera, eso no fue lo peor.

Jamás le cuentes tus problemas a tu familia

En este punto de mi relación pensaba que las cosas no iban tan mal. La verdad es que a mi novio no le caían tan bien mis amigos y por ello no tenía problemas en no ir conmigo a las reuniones. Pero faltaba por llegar lo peor. Y es que cuando nos peleábamos no sabía qué hacer, porque obviamente ya no le decía nada a mis amigos. A veces solo me aguantaba el coraje y me enfocaba en otras cosas. Eso funcionó durante un tiempo; sin embargo, llegó el día en que se me ocurrió platicarle a mi mamá y allí fue el inicio del fin.

Las consecuencias no tardaron en llegar

Para comenzar, a mi mamá ya no le gustaba que mi novio fuera a la casa. Cuando iba se portaba un poco rara, obviamente no grosera, pero tampoco atenta. Ni siquiera quería hacerle la plática. Después comenzó a restringirme las salidas. Me ponía muchísimas condiciones para ir con él de viaje o a pasar algunos días con su familia. Al final ambos nos hartamos y terminamos. Por ello les recomiendo que no metan a nadie más en su relación, pues es de dos.

¿Te ha pasado que tu mamá no quiere a tu novio? Cuéntame.

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