Relaciones con alcohol vs totalmente sobria ¿Cual es mejor?

Recuerdo muy bien mi primera vez, estaba completamente sobria hacía frío y llovía fuera de la casa de mi novio de aquel entonces. Fue un sexo torpe, inseguro y con muchos tropiezos pero al final no podía esperar demasiado, después de todo era el primero. Después de mi primera vez mis relaciones íntimas tenían un tercer acompañante “el alcohol”

Sexo con alcohol

No recuerdo muy bien como comencé a adoptar esta modalidad con mi pareja de aquel entonces. Pero que yo recuerde al principio el sexo entre nosotros era maravilloso. Estábamos conectados, había mucha química y tanta que hasta me atreví a hacerlo en lugares nada privados. Sin embargo conforme pasaron los años se nos integró un tercer acompañante: El alcohol. El sexo con alcohol es completamente diferente al sexo sobrio.  El alcohol hace que te sientas más desinhibida claro y con el muchas cosas que no haces normalmente pueden pasar sin pensarlo dos veces. ¿Entonces cuál es el problema?

Cuando tienes que beber para tener sexo

En algún punto de mi relación anterior deje de sentirme atraida por mi pareja a tal grado, de tener que beber para tener sexo. Yo evitaba el contacto, ya no me sentía tan conectada con esta persona. El problema era mi salud emocional, yo no me sentía tan agusto con  muchas cosas en mi relación. La vida a su lado era monótona, llena de problemas sin mucho sentido. Cuando crecieron nuestras responsabilidades las cosas se pusieron un poco más intensas. Ambos queríamos ser el foco de atención en la relación y al final ninguno lo era. Poco a poco las circunstancias me llevaban a tomar alcohol antes de verlo. Para relajarme y estar menos aprensiva con el. Sí tan solo en aquellos momentos hubiera tenido el conocimiento que tengo el día de hoy. Hubiera preferido tomar otras medidas porque cuando tienes que beber para tener sexo con tu pareja, no hay duda que algo va terriblemente mal.

El sexo con alcohol

Recuerdo perfectamente ir a comprar alcohol y comida para disfrutar de una noche en un hotel con mi ex pareja. Para mi era la cosa más normal. No teníamos sexo antes de beber alcohol, de hecho apenas tocabamos el piso del cuarto cuando ya había un par de copas servidas. Con tan poca experiencia en el ámbito sexual puedo decir que para mi esta ya se había convertido en una rutina. Teníamos sexo si acaso dos veces. Después estábamos un rato platicando, bañandonos y mimandonos hasta quedarnos dormidos. Ahí acababa la noche. El sexo no era malo, solo que algunas veces me sentía tan adormecida por el alcohol que me era difícil entrar en contacto con mi pareja.

Sexo sin alcohol

Mi relación acabó y un buen día conocí a un chico. Me enamore de él como una loca, nuestra química y comunicación era cosa de otro mundo. Recuerdo que la primera vez que fuimos a un hotel, no me dejo tomar gota de alcohol. Veníamos de haber cenado y acabamos en un hotel. Todo en ese momento era irreal para mi. Estaba teniendo sexo sin gota de alcohol y todo era infinitamente diferente. La comunicación, el tacto todo era intensamente diferente. Recuerdo como el me miraba como si se hubiera ganado la lotería. Algo que nunca voy a olvidar el calor en sus manos, ese calorcito que nunca había notado en el sexo. Terminamos ambos tirados en la cama acostados viéndonos. Yo solo podía reír, estaba viviendo un sueño. Así pasó la noche, y después los meses. Solo tuve sexo con alcohol 1 vez con este chico. El decía que odiaba tomar alcohol y tener sexo porque no se sentía de la misma manera.

La diferencia de tener sexo con y sin alcohol es kilométrica. Es algo muy diferente querer tener esa conexión tan peculiar con la persona que amas a tener solo sexo por placer. Y con alcohol el placer que puedes llegar a tener es bastante cuestionable.

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