Recién casados: cómo superar las primeras crisis sin morir en el intento

“Recién casados, recién peleados” dicen por ahí. Cuando inicias esta nueva etapa de tu vida lo haces con toda la emoción del mundo. Lamentablemente, el “felices por siempre” solo ocurre en los cuentos de hadas. Enfrentarse como matrimonio a las primeras crisis es aterrador. Aterrador porque sabes que separarte de alguien con quien contrajiste matrimonio es más difícil que separarte de un novio. Es normal que las primeras crisis dentro del matrimonio asusten tanto al esposo como a la esposa… Pero no te preocupes, hay formas muy sencillas de superar las primeras crisis de recién casados.

Comunicación

La clave está en la comunicación, cuando se habla de vivir en pareja. No esperes a que el problema pequeño se convierta en un monstruo. Habla con tu pareja de las cosas que te molestan, sobre todo si no habían vivido juntos antes de contraer matrimonio. Van a tener que mediar algunos comportamientos para poder vivir en armonía. En esta etapa ambos tendrán que ceder en ciertos aspectos.

Orden en casa

Es super importante que ambos tengan responsabilidades fijas en el hogar. No se carguen la mano entre ustedes, son un equipo. Aprendan a llevar la casa entre los dos, así la paz reinará en ella. Anotar las tareas específicas para cada uno sobre una pizarra ayuda a muchas parejas a no pelear por la limpieza de casa. Recuerden que una casa limpia y ordenada ayuda a mantener calmada la mente.

Espacio saludable

Que ahora sean un matrimonio no significa que tengan que vivir como muéganos. Dense un espacio y de vez en cuando sal con tus amigas de fiesta o a comer con tus papás. Las actividades individuales como ir al gimnasio o a una clase de idiomas o cualquier otra actividad ayudan a reducir el estrés en general. Es una buena idea darse espacio.

No inviten a terceros a su matrimonio

Ni suegra, ni amigas ni vecinos. Si tienes un problema con tu pareja, resuélvanlo sin involucrar a terceras personas. Todo será más fácil si platican solo ustedes dos, son una pareja. Recién casados o no siempre van a existir malos momentos. Que no te dé miedo poner límites dentro de tu matrimonio, hablando se entiende la gente. Comienza a poner límites sin decir: “es que tú…”, no no no. Es mejor que comiences con un: “Me gustaría que…”, “me siento así porque…”, “por favor, ayúdame con…”.

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