Quiero que mi hija sea valiente y no solo una princesita

Desde el momento en que todos se enteraron, incluyéndome, que tendría una niña hubo felicidad en todas partes. Era la llegada de la primera nieta y qué mejor que fuera una mujercita, pues decían, sería una versión en miniatura de mí. En efecto, cuando supe de la llegada de mi hija, me sentí feliz. Era una felicidad que no podía explicar con ninguna palabra. Simplemente la sentía en cada partícula de mi ser. La cuestión es que cuando me dijeron que sería una miniversión de mí, yo no quise que así fuera. No deseaba que fuera una princesita, tal como habían hecho conmigo hasta cierto punto de mi vida. Yo quería para ella algo mejor y sabía que para lograrlo, tenía que ser yo quien se encargara de eso.

Ya te tenía en mis brazos

Una vez que mi pequeña llegó a mis brazos, supe que comenzaba el verdadero reto. Se dice muy fácil ser madre, pero la realidad es otra. No voy a negar que es algo muy gratificante, pero tiene también un lado oscuro del que pocas mujeres se atreven a hablar. Tener un bebé en brazos no significa sólo llenarlo de besos o comprarle ropa bonita. Tampoco se trata sólo de elegir outfits que combinen para ella y para ti. No, es una gran responsabilidad sobre lo que quieres o no enseñarle. Creo que el sueño de todas nosotras como madres es ver que nuestras hijas están plenas, felices y que no tienen miedo a vivir.

Sé femenina

El hecho de que seas mujer no significa que seas débil. Deja de lado las ideas que tiene la sociedad, de que las mujeres solo lloramos o que siempre tenemos que vernos lindas para los demás. ¡No, esa idea es errónea! Sí, es un hecho que debes procurar tu imagen, pues de esa manera demuestras cuánto amor te tienes. Maquíllate si así lo deseas, también se vale que no lo hagas algunas veces. Así mantienes tu piel en buen estado. Se vale que uses vestido, pero igual puedes usar pantalones si te hacen sentir cómoda. Ojo, eso no quiere decir que debas convertirte en una princesita. Sé delicada, pero no débil, sé femenina, pero no te veas como un objeto para otros.

Prefiero que seas valiente

El hecho de ser mujer, no significa que no puedas ser fuerte. Al contrario, eres más fuerte de lo que imaginas y cada golpe que recibas en la vida debe enseñarte a ser mejor. No quiero que te hundas en la tristeza, que sientas que la vida no vale nada o que pienses que nada tiene sentido. No te voy a negar que algunas cosas dolerán y mucho, pero eso no significa que sea el fin. Más bien, debes aprender de todo lo que te pase, sea bueno o malo. Con el paso del tiempo entenderás que eso te ayuda a madurar y tener mejorar tu autoestima.

Mientras yo viva, estaré para apoyarte y para aprender de ti. No tengas miedo, no estás sola ni te dejaré pasar por la vida sin un abrazo reconfortante. ¿Estás lista para ser la princesa más valiente que jamás ha existido?

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