Qué pasa cuando tu suegra parece más la esposa de tu hombre

He visto de cerca el caso de una pareja que a simple vista se ve como una pareja estable, que tiene buena comunicación y que buscan lo mejor para sus hijos. Como dije, eso se observa a simple vista. Sin embargo, la realidad es un tanto perturbadora o mejor dicho, preocupante. ¿Por qué lo digo? Porque la madre del esposo parece más la esposa, que la propia esposa. Para que no nos hagamos bolas, le pondremos nombres ficticios a todos. El esposo se llamará Daniel, la esposa Clara y la madre de Daniel se llamará Gertrudis.

Primer gran error

Por una o por otra razón, cuando Daniel y Clara se casaron, terminaron viviendo en casa de los padres de Daniel. Sí, ambos tenían el plan de vivir solos, en su propia casa, lejos de la familia de los dos. Sin embargo eso no pudo ser así y terminaron viviendo con los padres de él. Al principio todo parecía marchar en orden y las cosas iban muy bien. Todo fue cambiando poco a poco, cuando ellos tuvieron hijos. Ambos padres tenían que salir a trabajar y dejaban a los niños con la abuela Gertrudis. Obviamente los niños pasaban gran parte del día con la abuela y cuando los padres regresaban, terminaban estando también más tiempo en casa de la abuela.

Desinterés por parte de Clara

Dejando un poco de lado la situación con Gertrudis, hay que mencionar que pocas veces se veía gran interés por parte de Clara de saber cómo iban las cosas en la vida de su esposo. Él llegaba y le platicaba cómo había estado su día, pero ella prefería prestarle más atención a sus hijos, excusándose en que eran muy pequeños y necesitaban por completo de ella. (Aquí es importante señalar que muchos matrimonios comienzan a tener problemas cuando llegan los hijos, porque las mujeres dedican su vida al 100 a los hijos y se olvidan que también son hijas, hermanas, esposas, amigas).

Como él no veía interés por parte de ella, se fue distanciando poco a poco. Le seguía preguntando cómo le había ido y todo lo que ella le quisiera contar. Pero algo cambió… Ahora él ya no le contaba nada de lo que pasaba en su vida. Además, como su madre estaba presente mientras ellos comían, poco a poco las conversaciones que antes tenía con su esposa, poco a poco se fueron convirtiendo en conversaciones madre/hijo.

La mamá parece más la esposa

El problema es que él no puso un límite y las cosas se fueron saliendo de control. Ahora, cada vez que él tenía que tomar una decisión importante, se dirigía a su mamá en lugar de a su esposa. Si él comentaba algo en la hora de la comida, la que respondía era la madre y aunque la esposa e hijos estuvieran presentes, parecía una conversación entre ellos dos.

Puede que Gertrudis lo hiciera con tal de que su hijo no se sintiera ignorado, pero estaba traspasando una línea muy delgada. Pues ahora la nuera veía eso como una falta de respeto porque la estaba dejando a ella de lado.

¿Qué crees que sea lo mejor para que el matrimonio de Daniel no se dañe ni tampoco su relación con Gertrudis?

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