Por estas razones sé que no cualquiera podría enamorarse de una mujer que ama a los gatos

Me considero una mujer que ama a los gatos y creo que eso le ha dado un sentido completamente diferente a mi vida. Ahora que he aprendido a convivir con estos míticos animales, sé que no cualquiera podría dejarlos entrar en su vida. Antes de tener gatos, había tenido perros, y muchos. Todos ellos maravillosos y me dejaron grandes aprendizajes. No obstante, ahora que vivo con gatos he aprendido otras tantas cosas. Lo más importante que he aprendido sobre el amor es que que no cualquiera podría amar a una mujer que tiene una personalidad muy parecida a la de los felinos.

No comparto mi amor con cualquiera, pero soy incondicional

Al igual que los gatos, me considero selectiva para dar mi amor a quienes me rodean. No porque no pueda darlo, sino porque sé que no todos lo merecen. Muchas personas en la vida se acercan a ti, pero no todas lo hacen con buenas intenciones. Algunos se quedarán contigo para compartir buenos y malos momentos, pero otros sólo estarán a tu lado con la esperanza de verte caer. Por eso, prefiero reservar mi cariño a quienes realmente lo merecen. Eso sí, cuando me entrego lo hago de manera incondicional. Pocas veces podrás ver una muestra de amor de mi parte, pero cuando eso sucede, es algo realmente valioso. Incluso sin hablarnos, mi gato y yo nos entendemos y nos apapachamos cuando lo necesitamos, así, sin más.

Soy sincera, transparente

Los gatos son mascotas que no esperan recibir muestras de amor para sentirse queridos. No andan rogando una caricia o estar todo el tiempo cerca de ti. Sin embargo, cuando se acercan, debes valorar ese acto, pues eso significa que están ahí contigo porque les nace. Eso hacen con quienes somos sus dueños y con la gente que va de paso. Al igual que los gatos, no temo en dejar en claro cuando alguien no me agrada. Eso de fingir por la vida no va conmigo. Para mí, la lealtad y la sinceridad son dos cosas importantísimas en la vida y quienes las reciban de mi parte tienen dos opciones: o las valoran o no me hagan perder el tiempo.

La vida continúa siempre

Si algo he aprendido de mi gato es que la vida sigue y ¡qué mejor que vivirla!, sólo eso. No importa cómo nos sintamos, cómo esté el día o cómo nos haya ido. Aun de las cosas más simples podemos aprender o disfrutar algo. También he aprendido a disfrutar el silencio y la soledad y a verlos como amigos y como una terapia de relajación. En lo que antes veía miedo, ahora veo tranquilidad, un espacio para conectarme con mi yo interior.

Amor libre, un lema de vida

Lo más importante, algo por lo que a veces las relaciones no van con nosotras, es que optamos por el amor libre. No nos gusta forzar a nadie para que se quede a nuestro lado. Ambos tenemos un sexto sentido que nos ayuda a darnos cuenta cuando alguien no se acerca con buenas intenciones. Así como podemos convertirnos en una fiera, también podemos ser carismáticos y muy cariñosos.

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