Cómo ponerle YA un alto a tu adolescente

Cuando tenemos un hijo adolescente la mayoría de las personas nos comentan lo difícil que es esta etapa. Es difícil para vivir y para educar, así que los problemas son casi garantizados. Entre tantos cambios, es imprescindible saber mantener la disciplina para que tu hijo llegue bien a la adultez.

Comunicación

Lo primero que necesitarás es abrir un buen espacio de comunicación. Esto implica saber escuchar a tu hijo y ayudarle a expresar sus sentimiento. Si lo ves enojado o triste por mucho tiempo, será indispensable que lo ayudes a exteriorizar esa sensación.

Aprecia su esfuerzo

Aunque sea su responsabilidad, reconocer sus logros y buen comportamiento mejorará muchísimo su actitud y relación contigo. Pueden ser desde las cosas más obvias, como tener buenas calificaciones o llegar a la hora que debía. Sí, es su responsabilidad pero se va a sentir muy bien si lo reconoces.

Establezcan las normas y límites

Algunas reglas de la casa van a cambiar acorde a su edad, ¡es inevitable! El respeto a esas reglas será mayor si él participa al estructurarlas. Así no sentirá las normas como impuestas y reducirás la tentación a incumplirlas. Asegúrate de que entienda por qué están ahí las reglas y para qué. Además, desarrollarán la habilidad de negociar que le servirá para tu relación y para la vida.

Lo más importante: el ejemplo

Es tu mejor herramienta para ponerle un alto a tu adolescente. Los gritos duelen y alejan. Así que mejor respira hondo y enséñale a discutir de una forma inteligente y mostrando respeto.

Dale responsabilidades

Dale tareas domésticas y responsabilidades, será sumamente importante para ayudarlo a madurar. Para asignarle qué hacer siéntate con tu hijo con calma y establezcan las responsabilidades de todos los miembros de la familia. Pongan sus acuerdos por escrito y permítele un margen de decisión al escoger qué hacer y cuándo hacerlo.

Congruencia

Es vital que además de predicar con el ejemplo, te mantengas firme y consistente con lo que dices. Los humanos naturalmente buscamos presionar los límites por lo que no debes dejar que lo haga. Si te mantienes firme, tu adolescente desistirá y dejará de cuestionar lo que pasa en casa.

Sé fiel a ti misma

Tu hijo deberá aprender a respetar tus valores y principios. Quizás al principio trate de responder negativamente, pero tú deberás tomar tus decisiones con seguridad y confianza. Defiende los valores de tu casa aunque él trate de modificarlos o criticarlos.

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