Placeres culposos que todas amamos pero pocas confesamos

Todas tenemos placeres culposos y, aunque no lo creas, más de los que imaginas son comunes. Me queda claro que ser mujer es algo hermoso; pero, de vez en cuando disfrutamos de ciertas cosas que “no van con las reglas” de la sociedad. Según la sociedad, una mujer siempre debe estar presentable, arreglada y bien vestida. Al hacer referencia a “bien vestida” no me refiero a usar únicamente ropa de marca, pero sí la apropiada a la ocasión. La realidad es otra, pues nosotras también tenemos derecho a disfrutar de la comodidad.

Quitarnos el bra

No me dejarás mentir, pero la sensación que tienes al llegar a casa y quitarte el bra es algo que pocas veces podrás igualar. Las razones por la que usamos bra son varias, ya sea porque nos da más soporte, porque sentimos que protege nuestros pezones y así no se notan. También puede ser porque vemos diseños que nos gustan para combinar con nuestras demás prendas. Sin embargo, a pesar de usarlo (por la razón que sea) llegar a casa y quitar los broches es lo mejor. Nuestros pechos quedan al natural, pues ya no están las varillas molestando o el encaje rozando la piel.

No usar maquillaje

Aunque el maquillaje nos ayuda a destacar ciertos rasgos de nuestra cara, es bueno dejarlo de lado de vez en cuando. No está bien esclavizarse a usar maquillaje todo el tiempo. Nos guste o no, con el paso del tiempo la piel se va deteriorando. Es importante que de vez en cuando dejemos respirar a nuestra piel y eso implica no usar maquillaje. A algunas chicas les causa problema no tener siquiera rímel en la cara, pero es importante que recordemos que somos hermosas con o sin maquillaje.

Comer pizza, tacos y esas delicias

Entre los placeres culposos que tenemos las mujeres, está la comida. Muchas se hacen de la boca chiquita y dicen que comen poquito, cuando sabemos que no es así. Por ejemplo, a mí me gustan los tacos (cualquier tipo de tacos). Antes podía decir que comía sólo uno o dos, pero en realidad puedo comer más de eso. Así le pasa a algunas mujeres con los chocolates, la pizza, la hamburguesa u otros alimentos.

Andar en pants

A pesar de que nos encanta arreglarnos para algún momento especial, amamos los pants. Es tal vez uno de los placeres culposos más comunes. Muchas lo negarán, pero muy en el fondo sabemos que es cierto. Sí, los vestidos nos gustan y las faldas también. Estamos conscientes de que hay muchas prendas que sacan el lado más sexy que tenemos. Sin embargo, la comodidad que nos brindan los pants pocas prendas la dan. Hay varios modelos entre los que podemos elegir, unos más holgados que otros.

No peinarnos

Sabemos que la elegancia nos da muchos puntos, cuando vamos a trabajar por ejemplo. Estamos conscientes de que habrá veces en las que podamos lucir un poco desaliñadas. Hay otros momentos en los que es necesario que nuestra imagen sea impecable. Obviamente, cada momento en el que podemos ser un poco “lights” lo amamos con locura. Nos encanta traer la melena suelta por la vida.

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