Para todas esas mamás que piensan que este aislamiento es un castigo…

No cabe duda que cuando nuestras actividades diarias son cambiadas o detenidas de tajo, nos sentimos incómodas, molestas y quizá hasta incomprendidas. Las cosas son el doble de complicadas cuando hay hijos en casa, pues las que somos mamás tenemos en claro que las actividades se detiene o se alargan mucho por la atención que ellos piden. Justo en estos días de cuarentena, las clases se han suspendido, muchas empresas han mandado a su gente a casa y de ser posible que realicen su trabajo desde ahí. Todo por seguridad de todos. Sin embargo y aunque no lo creas, hay muchas madres que piensan que es un castigo tener que pasar tanto tiempo en casa con los hijos y todas las obligaciones.

¿Por qué?

Bueno, en la lógica lo más sencillo de contestar es… “cómo es posible que se canse de sus propios hijos”, “si no los aguanta ella, quién más lo hará”, “quién la manda tener tantos hijos”. Muchas veces es fácil criticar desde fuera, pero pocas veces entendemos el contexto. No estoy defendiendo a todas esas mujeres, pues como dije, yo también soy madre. Sí, no voy a negar que a veces me desespero, me estreso o me preocupo de que no cumpliré con mi trabajo en forma. Sin embargo, también he aprendido algo más importante. Mis hijos necesitan atención, serán pequeños sólo por un tiempo (tiempo que por cierto, pasa demasiado rápido) y cuando me dé cuenta, ya serán adolescentes que no querrán estar pegados a mamá incluso para cantarle una canción. Así que aunque a veces tenga que dejar mi trabajo de lado, lo vale, sólo por pasar unos minutos más con ellos. Ese tiempo es realmente significativo para ellos.

Los niños valoran la calidad, no la cantidad

Estoy consciente que no puedo descuidar mi trabajo por completo, aún estando en casa. Pero tampoco va a pasar nada grave (claro, a menos que sea algo urgente del trabajo), si me desconecto 5 o 10 minutos y platico con ellos, les leo un cuento o jugamos a la cafetería. De hecho muchas veces, incluso trabajando, juego con ellos pues sé que eso es valioso para ellos y para mí. Al final del día, aunque yo haya andado como loca de un lado para otro, haciendo mil ocupaciones, ellos se quedan con esos momentos y los guardan en sus corazones. 

¿Cómo le puedes hacer?

Si tu hijo mira por la ventana y ve el cielo con esas hermosas nubes, ve las aves o alguna flor y te pide que la veas, hazle caso. Créeme, ellos necesitan ser escuchados. Sí, sé que estás cansada, que además de tu trabajo profesional hay mucho que hacer en casa. Tranquila, la maternidad puede ser muy demandante, pero al final del día esas pequeñas almas inocentes te hacen darte cuenta que todo vale la pena. A veces puede ser todo complicado, incluso pensar que es un castigo, pero no es así. Está bien que te sientas mal, que digas “ya no puedo más”, que quieras llorar; sólo no te desquites con tus hijos. Ellos no tienen culpa alguna. Recuerda una cosa: tú eres el mundo para tus hijos y de ti dependerá el tipo de relación que creen.

Deja de pensar que tener tanto tiempo en casa a los hijos es un castigo, mejor disfruta porque cuando quieras hacerlo podría ser muy tarde. Ellos sólo serán niños por un tiempo, tú serás su madre toda la vida.

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