No tengo amigas para hablar de s— y a veces siento que vivo en el siglo pasado

#notengoamigas. Ya en serio, creo que cada persona tiene amigos para todo. Están las mejores amigas, las de la fiesta o las que les marcas cuando quieres ir casual de compras. Lamentablemente no todas nuestras amistades se prestan para hablar de cosas tan íntimas como el sexo. Por triste que suene, todas tenemos la amiga que se hace bolita cuando alguien dice “pene” como si fuera un insulto. ¡Por dios! Tu novio lo tiene, tu papá , tu hermano.

Me declaro culpable: en otra época de mi vida fui esa chica

La que mejor iba al baño para no escuchar las intimidades de las demás. O la que se ponía roja roja roja cuando alguien decía “pene, orgasmo, sexo”. Lamentablemente, la educación sexual en algunos países como México, no es la mejor. Entonces te encuentras con personas que a sus veintitantos años siguen sin poder pronunciar la palabra “pene” y lo cambian por  “el cosito”, “el pajarito”, etc. Triste pero estas mismas personas son las que le enseñan a sus hijos más tarde, que nadie tiene que hablar del tema y esa parte del cuerpo tiene un nombre muy diferente al que debería.

La pena de hablar de sexo

Lo sabemos todos, hay pláticas que no tienes con todo el mundo. Por ejemplo: no todos tienen la confianza de contar tu vida sexual ante sus padres. No obstante, he encontrado chicas que no son capaces de hablar del tema con nadie. Me parece alarmante que siga siendo un tema tan tabú, cuando es la cosa más natural de este mundo. Yo comencé a perderle el miedo a hablar de estas cosas cuando me vi obligada por chamba a hablar y, claro, a escribir del tema. Me encontré con mucha información que desconocía y afortunadamente poco a poco me quité la venda de los ojos.

No tiene nada de malo

En efecto, es un tema íntimo y tampoco pretendo andar gritando a los cuatro vientos cuando tengo o no un orgasmo. La idea no es esa, si no compartir inquietudes y quizá anécdotas graciosas con chicas de mi edad. Pero aún me sorprendo cuando encuentro amigas que sienten ofensivo el tema. La educación sexual es algo tan básico, como conocer las reglas de higiene en tu cuerpo. Hablar de sexo me ha traído una serie de beneficios increíbles y quizá si te los cuento te animes a quitarle esa connotación tan negativa a un acto tan natural.

Los beneficios de hablar de sexo

Sinceramente, yo no tuve una gran educación sexual. En casa es algo de lo que no se habla. Las generaciones pasadas así fueron educadas y no puedo echarle en cara nada a a mis padres, pues a su edad es comprensible. Muy triste, pero comprensible. En fin, cuando comencé a hablar del tema me di cuenta de varias cosas.

  • Aprendí aspectos que desconocía completamente. Cosas tan sencillas como que masturbarte es la vía más rápida a conocerte y mejorar tus orgasmos en pareja.
  • Comencé a hablar de sexo con mi pareja. Esto nos ayudó y nos abrió un mundo de posibilidades. Aprendimos a tener mejor sexo y eso mejoró nuestra relación en muchos de sentidos.
  • Dejé de fingir orgasmos. Al principio yo no sabía muy bien qué hacer para comunicarle a mi pareja sin ofenderlo que no sentía nada. Y “daaa” lo más sencillo es hablar y no fingir. Es mejor buscar en pareja y disfrutar.
  • Dejé de sentirme culpable. Existe parte de nuestra sociedad que sigue pensando que el sexo es un pecado o es algo sucio y terrible. El deber de las mujeres decía mi abuelita. Cuando empecé a abrirme a este tema deje de sentirme culpable por buscar mi satisfacción sexual. Y eso liberó mucha tensión.

Escoge con quien hablas de sexo

He encontrado amigos y ciertas amigas con las que puedo tocar el tema abiertamente. Curiosamente, estos años en los que he estado soltera me he dado cuenta de que algunos chicos aún tienen la impresión de que la chica que habla de sexo es “una mala mujer”. Conozco chicos no tan cómodos con la idea de que siendo mujer hables del tema de una forma tan abierta. De esos suelo alejarme, porque esa educación suele ser algo machista para ser honesta. Siempre hay de todo y afortunadamente algunos chicos están más que dispuestos a traer el tema a la mesa con la finalidad de tener una relación más íntima. Al final, hablar de sexo con tu pareja y ver si son compatibles en esa área es un buen indicador de intimidad y amor.

Al final, hablar de sexo con tu pareja es una muestra de que ambos buscan complacer al otro. Es señal de que hay confianza y amor en esa relación. En cuanto a hablar con amigas, siempre es bueno tener a una chica que te entienda y pueda compartir contigo esa parte que nos vuelve tan mujeres, seres humanos que también disfrutan y pueden ser plenas en este aspecto. Así que, felicidades si eres una chica que está dispuesta a hablar de ello sin que el mundo se venga abajo.

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