No perdiste por dar amor, perdió quien no supo recibirlo

Cuanto sufrimos por amor, lo vemos todos los días en los estados de las redes sociales, en las series que vemos para relajarnos y también las sufrimos a veces en carne propia. No existe una sola persona que se haya salvado de un corazón roto. Si amaste con locura a alguien, te aseguro que no perdiste por dar amor, el que perdió fue el que no supo como recibirlo. No te preocupes.

Lo dice la neurociencia

Los seres humanos creamos conexiones entre nosotros para sobrevivir. De hecho, estamos programados genéticamente para hacerlo, pues de esta forma nos sentimos seguros. Así que es normal que al tener una pérdida, nuestro cerebro encienda la señal de alarma. Cuando sufres una pérdida, tu cuerpo comienza a liberar cortisol, una hormona que puede afectar el corazón literalmente. De hecho, ¿sabías que el dolor de un corazón roto se puede hacer visible en el lado izquierdo y provoca deformaciones físicas? Se le llama cardiomiopatía de Takotsubo y le sucede más a las mujeres que a los hombres. Esto solo es una prueba de cómo las emociones pueden hacer tanto daño a nuestro cuerpo si no se controlan.

Dicen que en las relaciones siempre alguien pierde

Yo no pienso que alguien pierda en las relaciones. Creo que es imposible cuantificar los sentimientos que tenemos por los demás. Al final es imposible saber al 100% por qué esa persona entró en tu vida y salió de la forma en que lo hizo. No perdiste por haberlo dado todo y por haber amado con locura. Si hay alguien que pierde es quien no puede dejar entrar los sentimientos en su vida. Aquella persona que, pese a todo, sube muros impenetrable y no deja que su corazón sienta.

Así que preocúpate cuando en vez de conexiones levantes muros

El día en que por propia decisión decidas crear conexiones fantasma y dejar de lado lo más bonito que tiene el ser humano, que es amar, preocúpate. El día que puedas dormir con alguien abrazada y no sentir absolutamente nada, o el día que esa persona al irse de tu vida no deje nostalgia a su paso, es señal de alarma. No te culpes por haberlo dado todo, ni siquiera por irte si no recibías nada. El amor no es justo en ocasiones, vienen en las dosis adecuadas según tu amor propio.

Si quieres tener un amor real

Comienza por amarte a ti misma, pues no hay amor más verdadero y es el único que te puede salvar. Con amor propio no me refiero a que te vuelvas un yoyo sin dejar pasar a quienes te rodean. Vuélvete una persona que conoce su propio valor, acéptate con lo bueno y lo malo. Finalmente, recuerda que las cosas que se ofrecen con amor, no deben dolerte, son un reflejo de lo que tienes en el interior. Que dicha la tuya poderte entregar en un mundo en el que las personas están aceptando amor a migajas. Piensa que recibes lo que das, y si tú lo das todo, en algún momento te tocará recibirlo todo.

No apagues el fuego que tienes dentro por aquel que no supo valorarte, pero tampoco sigas dándoselo. Que tu energía se conserve en algo o alguien que pueda recibir y multiplicar el amor que estás dando. De nada sirve que le pongas monedas a una máquina averiada, ni tampoco amor a alguien que no sabe recibirlo.

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