No eres su mamá, eres su compañera

Una relación se trata de compartir y acompañarnos en la vida. Así que hagamos de nuestra vida juntos una estancia de amor de pareja, no de madre-hijo. Él te escogió para ser su compañera, su amante, no su mamá. Entonces no tomes ese papel.

Eres su compañera

Sí suele pasar que las mujeres buscamos, inconscientemente, a un hombre que educar. Ya sé que suena increíble, pero es cierto. Así como también que los hombres a veces buscan en una chica a su madre. La psicología lo ha dicho pero esto no significa que esté bien. Así que debemos evitarlo porque además no siempre es así. Lo más seguro es que tu pareja te haya elegido porque contigo se sentía libre y quiere de ti a una mujer que lo trate como lo que es, un adulto. Así que evitemos lo siguiente:

No lo regañes

Es muy común que las mujeres regañen a sus novios/esposos. Además de que te hace ver muy mal, a ellos los irrita. Aparte, los hace sentir infantiles e inferiores y esto no es nada bueno para ninguno de los dos. Lo único que pasará es un círculo vicioso en donde empezará a ocultarte cosas o simplemente se alejará y tú seguirás regañándolo. ¡No lo hagas, por favor!

Mantén viva la pasión

Tenemos pareja también para besarla, acostarnos de cucharita y, claro, hacer el amor. Entonces no te olvides de esto, que por estarte concentrando en lo que hace de su vida, haces a un lado sus momentos de pasión. Esto es lo que mantiene vivas las relaciones. ¡No la dejes apagar!

Deja de mimarlo

Deja de mimarlo todo el tiempo como un bebé o de solucionarle la vida. Basta de prepararle hasta la ropa que se pondrá al día siguiente. ¡Independencia, por el amor de Dios! Déjalo crecer.

Toma tiempo para ti

Haz tus cosas y no le dediques todo tu tiempo y esfuerzo a él. Él debe saber que no es lo único en tu vida. Así como él, tú también tienes una vida como individuo, no solamente como su pareja. ¡Date tiempo a ti misma!

Compartan tareas domésticas

Repartan los labores domésticos. Él no “te está ayudando” en casa, es su obligación porque vive ahí. Todos tenemos nuestras dinámicas de pareja, si ambos están de acuerdo en que uno de ustedes se hará cargo de lavar, por ejemplo, no hay problema. Si no es así, entonces los dos deben cumplir con las tareas del hogar.

Déjalo decidir su vida

Déjalo tomar el control y las decisiones de su vida. Está bien que lo aconsejes porque para eso son las parejas, pero no quieras decirle qué hacer. Él tiene la capacidad y el criterio para llevar su vida por el buen camino. Así que tus palabras serán de gran ayuda si no son impositivas y si respetas sus decisiones.

Ten claro cuál es tu papel

¿Entonces? ¿Eres su novia o su madre?

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