Mitos sobre las fajas para embarazo, ¿qué tanto sabes?

Las fajas para embarazo son una necesidad que facilita la recuperación de la figura. El cuerpo siempre se altera cuando se trata de un embarazo. Varias mujeres las utilizan por diversas razones y aunque pueden mantenerse sanas y delgadas, esto siempre depende de varios factores. El ejercicio y la buena alimentación son esenciales para estar en las mejores condiciones físicas. El empleo de la faja ayuda a las madres a sentirse cómodas y seguras al momento de desplazarse, por lo que facilita realizar diversas actividades. Si estás considerando el uso de las fajas, te recomiendo que descartes estos mitos. ¡Presta atención!

 No puedes hacer ejercicio 

Muchas mujeres piensan que usar faja va a aplastar al bebé o hará que no se desarrolle bien, peor aún si realizas ejercicio. ¡Rompe con ese mito! El ejercicio únicamente te mantendrá sana y al bebé también, no le tengas miedo. Las fajas para embarazo varían en cuando a diseños y materiales. Si pretendes realizar alguna actividad física busca la más adecuada. La faja te ayudará a tener mayor soporte y a no sufrir daños en la espalda y cadera por la carga extra. Encuentra una actividad tranquila como la natación o yoga, ambas te mantendrán relajada y saludable, le transmitirás armonía al bebé.

El busto se reduce tras la lactancia

La mama femenina está compuesta de tejidos graso por donde atraviesan los conductos de la secreción de la leche. Durante la lactancia se incrementa el volumen del tejido glandular por la acumulación de leche en su interior. Esto propicia el aumento de conductos y del tejido de sostén. El efecto de aumento y disminución de volumen en los senos se deriva del proceso de la lactancia, no por utilizar fajas. Las fajas únicamente se encargan te ayudarte a sobrellevar el peso del embarazo, lo distribuye para que no se concentre una sola zona. El aumento y reducción de busto no se asocia en nada a las fajas.

¿Y tú usaste una faja durante el embarazo? Cuéntanos.

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