Mi mayor logro está cuarentena: comenzar mi huerto casero

Hace apenas unas semanas que me encontraba en un estrés frenético entre las noticias, la gente con memes y las llamadas constantes de mi madre contándome los últimos chismes de las vecinas alarmistas. La idea de hacerme de un huerto no fué mía, de hecho fué de mi papá. Quién preocupado ante la situación de la escasez, me pidió que me pusiera las pilas para que no me faltara comida en casa. Así empecé mi huerto casero

Así empecé a recaudar todos los elementos necesarios

Semanas después de que todo esto empezará fui al super por última vez y compré algunas cajas de plástico grandes que pretendía convertir en macetas. Conseguí unas 3 y algunas semillas. Centrada en la idea de la escasez cada vez que pensaba en el huerto me daba ansiedad. Fue hasta que se estableció todo un poco más y vi que los super seguían abasteciéndose que yo me calme un poco. Pero ya tenía todo y la idea de cultivar mi propia comida siempre me había gustado. Así que un día en que mi mente purulaba por muchas malas situaciones decidí que era buen momento para empezar.

Plantas sencillas para cultivar en la comodidad de tu hogar

Cultivar no es tan sencillo como parece

Mis padres lo hacen ver tan fácil, toda mi familia tiene buena mano para las plantas. No soy la excepción pero es cierto que le he tenido que poner más empeño que otras veces. Ahora me he autoproclamado la señora loca de las plantas. Pues dentro de mis actividades diarias, me salgo unos 5 minutos a platicar con ellas o cantarles. Seguro mis vecinas ya comprobaron que me volví loca.

Ser la señora loca de las plantas te hace una mujer más saludable

Es una gran terapia

Además de ser una excelente idea tener a tu alcance un par de plantas que produzcan buenos alimentos. Es una excelente terapia. Tener un huerto casero te hace cambiar la visión de las cosas. Dentro de todo a mi me ha dado esperanza. Después de todo nadie puede vivir de petróleo verdad, es la tierra la que nos da alimento para vivir, el sol que nos da calor y el agua que nos da vida. Regresar a estos pensamientos cada día me trae algo de paz. Porque ahora sé que un pedacito de tierra, unas semillas y agua me pueden dar de comer. Quizás es un pensamiento algo tonto, pero a mi me trae calma.

Mi mayor logro está cuarentena ha sido mi huerto casero, una oportunidad más de apreciar la vida desde otra perspectiva. Ver como crecen las semillas a través de la tierra me da la esperanza de que pronto las cosas cambien hacia un mejor futuro.

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