Me cambie 2 veces de carrera y termine trabajando en otra cosa ¡y no se cayó el mundo!

Esto va para las chicas que se preocupan de más por haber escogido mal sus carreras. Cuando entré a la universidad no sabía realmente si había escogido o no la carrera correcta. Aunque recibí ayuda y orientación durante la prepa, la verdad es que no me quedaba muy claro lo que quería hacer con mi vida. Esta es la historia de cómo cursé 2 carreras y termineé trabajando en otra cosa y sabes qué pasó … Nada….

Mamá, papá; me quiero tomar un año sabático

Cuando salí de la prepa tuve la gran idea de pedirle a mis padres un año sabático para tomar una buena decisión acerca de mi futuro. Lamentablemente mi papá lo tomó super a mal y terminé escogiendo la carrera de turismo, aunque no estaba muy convencida de ello. Me mandaron a la universidad y a los 2 meses de estar en clases, tuve una crisis. Estaba muy decepcionada, sabía que había cometido un grave error. Afortunadamente en mi universidad teníamos un periodo de gracia que nos permitía cambiar de carrera. Cuando les comuniqué a mis padres que no quería turismo, mi padre me dijo que estaba bien. Pero… yo iba a tener que pagar el cambio de carrera. El segundo cambio de carrera me aterró de muchas formas. Sabía que no tenía muchas opciones, esa tenía que ser la definitiva.

Escogí… y nada que ver con turismo

De turismo pase a estudiar Mercadotecnia. Pasé mis 4 años de universidad sintiendo de nuevo que había cometido una equivocación. Este lapso de mi vida fue demasiado tormentoso. Las tareas de la carrera no me resultaban difíciles, pero si bastante banales. Estaba en el último año de universidad cuando decidí entrar a un taller de escritura creativa. Estaba bastante aburrida y pensé que de esa forma podría comenzar un blog personal. El taller me cambió completamente la vida. Encontré la pasión y creatividad que había estado buscando toda mi vida. Fue toda una revelación.

Me gradué

Me gradué como mercadóloga y la verdad es que nunca he tenido un puesto en alguna empresa de eso. Al poco tiempo que salí comencé a cursas talleres y diplomados relacionados con la escritura creativa. Me convertí en creadora de contenidos web y aunque mi madre dice que la universidad fue una completa pérdida de tiempo y dinero; se alegra que por fin encontré lo que me apasiona hacer. Suena muy sencillo platicarlo, pero en realidad fue una experiencia llena de miedos. Hasta el día de hoy no sé muy bien cómo fue que le hice para conseguir los trabajos que he tenido. Ya que todos me llegaron como por obra de magia, recomendaciones de amigas y hasta familia.

No tengas miedo de escoger

Cuando entras a la universidad muchos piensan que toda su vida desde ese momento girará en torno a lo que escogieron hacer. La verdad es que conozco incontables personas que estudiaron carreras que al final nunca ejercieron en su totalidad. Si no sabes muy bien hacia dónde dirigirte, no tengas tanto miedo. Verás, con el tiempo vas aprendiendo que sólo tienes que confiar en ti misma. Nadie nos enseña a ser adultos, yo creí que a mis 34 años tendría la vida resuelta y la verdad es que no es así. La vida se hace todos los días y aunque a veces te sientas completamente abrumada y perdida, es necesario que veas lo bueno dentro de lo malo. Date un tiempo para reflexionar y acepta que aunque hoy te guste el amarillo, puede que mañana lo odies y escojas naranja. Y está bien, no pasa nada. 

Pasé 4 años estudiando algo y terminé trabajando en otra cosa. Así que no te sientas culpable, ni te quiebres la cabeza si te quieres cambiar de carrera. Lo peor que podemos hacer es meternos en un simple y sencillo cuadrado. El proceso de cada persona es distinto, hay personas que van en línea recta y otras… pues vamos como en una especie de zig zag.

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