La defensora del parto natural ha fallecido dando a luz a su segunda hija

Caroline Lovell fue una mujer australiana que tras su fallecimiento durante el parto de su segunda hija, Zahra, se convirtió en una especie de mártir para las defensoras del parto natural. No obstante, no todo en su historia es lo que parece.

¿Qué pasó?

Aunque Caroline murió hace cinco años, su historia sigue resonando en internet. En vida, ella sólo fue una defensora más del parto natural en casa. En su país pidió ser atendida por profesionales reguladas a través del sistema de salud, pidiendo protección para ellas y más medios, sin lograrlo. Fue atendida por dos matronas que no supieron ver que Lovell estaba sufriendo una hemorragia. Tras el nacimiento de su bebé en una piscina de partos, la madre permaneció en ella un largo rato. Hasta que comentó que no se encontraba bien y que necesitaba ayuda. Finalmente pidió que avisaran a una ambulancia que la trasladó a un hospital donde falleció horas más tarde.

Ella no fue “LA” defensora. Sólo fue una de tantas, pero su historia trascendió y llevó la atención al tipo de atención recibida en los hospitales. En un hospital se utilizan las técnicas y sugerencias de la OMS y protocolos poco actualizados. Sin embargo, es normal que una mujer quiera dar a luz con respeto, con dignidad, con cariño, sintiéndose parte activa del proceso y responsable de sus decisiones.

El dilema

Caroline quería que el gobierno ayudara a las mujeres que escogieron un parto natural en casa con la ayuda de una matrona calificada. En una de las cartas que envió denunciaba: “La vida estará en peligro sin la ayuda de matronas adecuadas por parte del Estado“.  Y es que en Australia si uno quiere una matrona deberá pagar los gastos por su cuenta, cosa que no pasa en Gran Bretaña.

Pudieron haberla salvado

Durante años, las causas de su muerte permanecieron bajo investigación, por eso cada cierto tiempo algún medio revive la historia. Sin embargo, los últimos informes revelaron que Caroline sufrió una hemorragia que terminó con su vida. El hospital que la atendió calcula que perdió hasta 3 litros de sangre. Mientras tanto, las matronas que la ayudaron en casa calculaban apenas 400 ml. El dilema radica en que tanto en casa como en un hospital pudieron haberla salvado. Ella ya habría sufrido el mismo tipo de hemorragia en su primer parto, pero no lo notificó a sus matronas. Por lo tanto no se tomaron medidas preventivas para cuidarla.

¿Crees que vale la pena el parto natural?

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