Ser mamá o no ser mamá: ¿cuál es la finalidad de la maternidad?

El término “instinto materno” hace muchos años cobraba un gran sentido para mí. Al fin y al cabo somos animales. ¿No? En mi mente, suponía que este instinto del que tanto hablan las mujeres es nato. Con los años, la idea de tenerlo no era del todo clara para mí. Al final, existen tantos conceptos preconcebidos de la maternidad y lo que implica, que no todas las mujeres tenemos una idea clara acerca de ser mamá.

Ya casi tengo 30 años. Como muchas chicas de mi generación, crecí pensando que lo máximo en la vida era ser madre. Afortunadamente, tengo la suerte de tener a un papá maravilloso que en muchas ocasiones me hizo ver lo absurdo de esto. El tema me ha perseguido últimamente y quiero contarte a qué conclusión he llegado, pues sé que no soy la única con sentimientos encontrados al respecto.

Un concepto idealizado: la maternidad

Cuando eres mujer es imposible no idealizar ser madre en algún momento. Después de todo, la mayoría de las mujeres con hijos dicen que ha sido lo mejor que han hecho en su vida. Es común ver como algunas chicas sin rumbo eligen ser mamá cómo una misión de vida. Lo hacen para quitar ese vacío que sienten. Creen que es una buena meta a seguir o simplemente porque es el ciclo de la vida. He escuchado a incontables mujeres tener el objetivo de ser madres jóvenes. Sin embargo, dudo mucho que estas tengan una visión objetiva sobre lo que es ser mamá. Es un ideal que muchas conciben creyendo que en el momento que lo consigan, su instinto maternal aparecerá como por arte de magia. Finalmente, algunas chicas siguen teniendo la imagen de la casa, el marido y el perro como un símbolo de felicidad.

La presión social alrededor de ser mamá

La presión social que se ejerce sobre las mujeres es muy cruel. Mientras a los veintitantos muchas aún no se han encontrado a sí mismas ni han cumplido sus metas profesionales, otras comienzan una familia intentando serlo todo a la vez. Con los años, algunas mujeres se arrepienten del rumbo que tomó su vida. Sin embargo, son pocas las mamás que al reconocer su infelicidad buscan que sus hijas no cometan los mismos errores que ellas. Creo hablarnos con la verdad sería el mejor regalo que podríamos darnos entre mujeres. Reconocer que aunque ser madre es maravilloso, no debe ser visto como un medio para encontrar la felicidad. Finalmente, no todas las mujeres tienen instinto materno ni todas las mujeres tienen madera para serlo. Ser mamá es una elección y lamentablemente muchas lo siguen viendo como un paso a seguir para tener una buena vida.

La búsqueda de la felicidad hoy en día

Hoy en día, muchas chicas hablan abiertamente sobre su decisión de no ser madres. Ya han comenzado a darse cuenta de que existen muchas formas más de encontrar la felicidad. Traer a un nuevo ser humano a este mundo sin conocerte a ti misma o creer que de esa forma vas a llenar tus vacíos emocionales es lo peor que puedes hacer. Al final, los niños crecen y se van a construir sus propias vidas y el vacío interno que sentimos nunca podrá ser llenado por alguien más. La felicidad nunca vendrá del exterior. Existen diversas formas en las que un ser humano puede encontrarla. Ser mamá es una gran responsabilidad  y un camino con muchas altas y bajas.

Aún no encuentro a una mujer que me dé una buena respuesta a la pregunta ¿por qué quieres ser mamá? Tú, ¿por qué quieres serlo?

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