Madre alfa, cuando no es bueno querer ser “perfecta”

Cuando te conviertes en mamá, desde el principio siempre buscas sólo lo mejor para tu retoño. El verdadero problema para muchas comienza en la edad escolar. Evita ser una madre alfa para que no interfieras con el desarrollo de tu pequeño.

Cómo saber si eres madre alfa

Las madres alfa se caracterizan por ser mujeres que trabajan fuera de casa o en ella, pero que además de eso hace mil cosas más. Jamás se les escapa un solo detalle de nada, ya sea de sus actividades personales o las de sus hijos. En cada inicio de clases se presentan ante los profesores de sus hijos. La escuela ya no es únicamente asunto de los niños y los maestros.

¿Qué tan sano es esto?

El involucramiento que tengas en la escuela de tu hijo es válido. La cuestión más bien es saber cuándo sí debes estar y cuándo no. Es válido que supervises las actividades que los maestros tienen con tu hijo. También es importante que acompañes el desarrollo de tu hijo en horas escolares; sin embargo, cuando excedes ese involucramiento puede haber problemas.

Problemas

  • Los hijos dejan de ser responsables. Ahora con tanta tecnología, es muy fácil que las mamás creen un grupo para mantenerse comunicadas. La cuestión es que no uses este medio como un apoyo para mejorar los trabajos de tu hijo. Lo único que conseguirás será que él se sienta que no puede hacer bien las cosas solo. Además, no se responsabilizará de sus tareas. Los niños de los que sus madres no se meten tanto a las redes sociales, podrían sentirse desplazados o poco importantes.
  • Quitas tiempo a las maestras. Hay mamás que parece que no tienen otra cosa que hacer más que quitarle el tiempo a las maestras. Evítalo, pues por atenderte a ti, dejará de atender a quien realmente importa… tu hijo.
  • Siempre hay competencia. Las mamás se esmeran por ser las más atenta, las más serviciales, las que más regalos dan. Con el paso del tiempo eso es agotador y estresante, además de mandar un mensaje negativo a los niños.

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