Los padres también pueden ser bulleados por sus propios hijos, ¡cuidado!

Todo mundo habla sobre los niños que son molestados por otros más abusivos. Nadie dice nada sobre esos padres que pueden ser bulleados por sus propios hijos. Además, el daño no sería sólo para ellos, pues a la larga, estos niños se convierten en esos niños abusivos no sólo con sus padres sino con muchas otras personas.

Cómo ser padre de un niño abusivo

Es importante que desde que nacen los hijos, se marquen límites para que los niños crezcan con ello. Al establecerse límites, el desarrollo emocional del niño se da de manera saludable. Si los límites no se establecen de manera clara, los niños pueden recurrir a la intimidación (no necesariamente con agresión o violencia) con agresiones verbales o humillaciones. Reconocer a un niño abusivo es sencillo, pues les falta empatía y siempre buscan chantajearte hasta que cedas en lo que ellos quieren. Mientras no haya límites, la relación padre-hijo será un verdadero caos.

También es importante que como padre no permitas que tu hijo te falte al respeto, ni siquiera jugando. Lo mismo sucede con los demás miembros de la familia. Debes enseñar a tu hijo a frustrarse, pues no siempre saldrán las cosas como él quiere y eso debe tenerlo muy claro. De igual forma, es importante que hables con tu hijo sobre sus emociones. No olvides que los hijos siempre serán ejemplo de los padres, así que lo que les pidas, también debes darlo tú. 

Padres que pueden ser bulleados

  • El ansioso. Si no confías en las habilidades de tus hijos, ellos comenzarán a sentir resentimiento hacia ti.
  • El que todo quiere arreglar. No soportas ver sufrir a tus hijos y les resuelves la vida con tal de verlos “felices”. Mientras más les des, menos lo aprecian.
  • El culpable. Les das demasiada libertad a los hijos porque no quieres que se sientan mal luego de un divorcio o algún problema familiar. 

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