Por qué los padres estrictos crean hijos mentirosos

Al convertirnos en padres, lo único que deseamos es que nuestros hijos vayan por un buen camino y sean ciudadanos ejemplares. La cuestión es, ¿qué pasa si nos portamos como padres estrictos y en lugar de hacerles un bien los perjudicamos?

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Según la ciencia, los padres que optan por la obediencia y muestran más autoridad sobre sus hijos están convirtiéndolos en excelentes mentirosos.

Victoria Talwar, experta en desarrollo cognitivo de la Universidad McGill, realizó una investigación al respecto. Ésta arrojó información que señala que los padres estrictos educan a seres que saben cómo engañar de verdad. Producen un ambiente en el que quieren hacer todo de modo correcto y los hijos aprenden eso.

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Talwar realizó un experimento con dos escuelas, una liberal y otra con severa disciplina. Descubrió que entre los niños de la escuela liberal hay una división entre mentirosos y no mentirosos. Como en cualquier colegio. Sin embargo, los niños de escuela severa proporcionaron mentiras rápido.

Cómo influye ser padres estrictos

Melinda Wenner, escritora de ciencia en Cold Spring, Nueva York, comenta en uno de sus artículos: “El que los niños mientan no es señal de delincuencia. Al contrario, significa que están desarrollando habilidades psicológicas importantes”. Esto se refiere a que las habilidades cognitivas de los niños están relacionadas a sus habilidades de toma de decisiones. Con eso demuestran que tienen una memoria impresionante para poder sostener sus mentiras por mucho tiempo. Así que podría decirse que mentir no es en sí malo, no importa si se hace de modo natural o por haber sido fomentado por los padres estrictos.

Young mother being angry of daughter sleeping on desk while doing homework

De acuerdo con Talwar, a los dos años los niños dicen sus primeras mentiras. A los cuatro años ya son mentiras secundarias, las cuales se personalizan y son más conscientes que las mentiras primarias. Además, estas mentiras se relacionan con el comportamiento. A los siete años se hacen presentes las mentiras terciarias. Estas mentiras se concretan con hechos reales formando historias impresionantes.

Conforme se van dando las etapas de mentiras, el niño se hace más inteligente que sus padres. Tener la habilidad de mentir implica inteligencia emocional, porque se conectan el lenguaje y el discurso para crear una manipulación empática.

Teen girl is showing stop gesture to angry mother while sitting on sofa at home.

Los niños que mienten bien tienden a ser más inteligentes y por consiguiente tienen más éxito. Esto lo logran porque separan la realidad y ficción mejor que muchos de nosotros.

Podría decirse, que irónicamente, los maestros y padres estrictos son los que dan las pautas para crear niños mentirosos. Estos buscarán la manera correcta de engañar en alguna fechoría que cometan. Así que en nosotros está el cambiar las actitudes para educar a nuestros hijos. Podríamos crear a un niño inteligente o un villano. Ambos son posibles.



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