Lo que olvidaron contarte de la maternidad, ¡ahora me entenderás!

Muchas mujeres sueñan con ser mamás y saben que tener un hijo es una de las experiencias más extraordinarias que hay. En efecto, puedo decirte que mirar a ese ser que sale de ti es una de las cosas más maravillosas. Sin embargo, seguro olvidaron decirte algunos contras de la maternidad. Yo tampoco los supe y los he conocido poco a poco; ¿quieres saberlos?

Dejas de dormir

En cuanto tu bebé está en tus brazos, te sientes la mujer más feliz del universo. No hay nada que se compare con la dicha de ver el fruto de tu amor ahí, contigo. Sin embargo, lo que olvidaron decirte, es que jamás volverás a dormir. No me refiero a que sea así por unos meses o tal vez los primeros años de vida. ¡No! Me refiero a que nunca más volverás a dormir sin preocupación alguna. Cuando tu bebé es pequeño, dejas de dormir porque los dos se están adaptando el uno al otro. Los años siguientes porque las enfermedades están al acecho. Durante la adolescencia, tu hijo se revela y empieza a salir más. Incluso cuando se vaya de casa, estarás con el pendiente de si está bien o no. Así que no: nunca volverás a dormir como estabas acostumbrada.

Tus gastos se incrementan

Es un hecho que tener un hijo hará que tu bolsillo muchas veces se vea en aprietos. Durante tu soltería puedes disfrutar de tu dinero para ir aquí o allá. Gastar en ropa o en tus golosinas favoritas, incluso en cosas que ni siquiera necesitas pero cuando las vez, roban tu atención. Sin embargo, cuando un bebé llega a tu vida, el dinero se ocupa en otros gastos. Las medicinas, la ropa, los juguetes y cualquier cosa que te guste ahora es para tu bebé.

Piensas en ellos todo el día

Hay muchas chicas que son despistadas y olvidan varias de sus actividades o pensamientos durante el día. Todas ellas creen que al ser mamás eso seguirá siendo así, pero no. Es lo contrario, pues el instinto de protección las hace poner a los hijos como prioridad. Te lo aseguro, pues yo soy una chica bastante despistada y lo sigo siendo porque me pasa en el trabajo o en mis asuntos personales. Sin embargo, cuando se trata de mi hijo siempre está en mi mente, incluso cuando todo lo demás está hecho un caos.

Tu cuerpo no vuelve a ser el mismo

También olvidaron decirte que al ser mamá tu cuerpo dejará de verse igual. Pueden aparecer estrías, tus pechos se pueden caer un poco más debido a la lactancia. Además, tu cadera se ensancha y no vuelve a ser la mismo. Así que antes de tomar una decisión, piensa si realmente vale la pena que sacrifiques tu escultural cuerpo. En la actualidad por fortuna hay muchas rutinas de ejercicio con las que podrás mantener tu figura.

La casa es un desastre

Si estás acostumbrada a que tu casa esté en orden y con bonita decoración, debes saber que al tener hijos dejará de ser así. Los niños hacen desorden y eso es una buena señal porque significa que son niños sanos. Habrá momentos en los que decorarán la casa para darte alegría, así que evita molestarte por eso. Si no estás dispuesta a tener desorden, piénsalo dos veces.

¡Todo eso vale la pena!

A pesar de todas las cosas que olvidaron decirte, tengo que confesarte algo. La maternidad suena bastante complicada y difícil, ¿no? A veces parecerá que no puedes o que es demasiado complicada, pero ¿sabes algo?, vale más la pena de lo que crees. Tener a un angelito acompañándote hará que te sientas plena y siempre la sonrisa de tu pequeño te dará fuerzas para continuar. Así que si me preguntas si vale la pena tener hijos, te diré que sí. También puedo decirte que no siempre será sencillo, pero nada es imposible.

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