Lo que he aprendido de mis relaciones pasadas para tener una madura hoy

No cabe duda de que cada experiencia en la vida te deja un aprendizaje, sin importar si es bueno o malo. Lo más inteligente es tomar lo mejor para que no suceda de nuevo o si ocurre que sea de la mejor forma. Si hablara de todas las relaciones que he tenido podría decir que han sido experiencias que me han ayudado de una u otra manera a ser quien soy. Sí, tal vez en el momento en que terminaron las maldije o lo contrario. Sin embargo, cada una me han enseñado lo que sí funciona en una relación y lo que no. Gracias a ellas, ahora puedo decir que soy capaz de afrontar una relación madura sin problema alguno. He aprendido a valorar lo que es realmente valioso.

Las relaciones y yo

Debo aceptar que soy una persona un tanto extraña, que disfruta más su libertad. Eso me ha llevado a tener problema con las personas que me he relacionado. No significa que no sienta nada por el otro, más bien de que yo disfruto de mi tiempo y mi vida. Está padre si puedo compartir mis experiencias con otra persona, pero si no es así, he aprendido a no lamentarme por ello. Lo malo es que hay quienes aseguran que yo doy alas y luego las corto sin más ni más. Ya sé que suena chistoso, pero no es así. Más bien, me siento bien siempre que no me exijan que dé algo más de lo que puedo o quiero. Creo que algunos de los chicos con los que he salido han terminado odiándome, pero bueno, yo solo les agradezco su paso por mi vida. Así he aprendido mucho para poder tener una relación madura.

Relación nueva

  • Verte y tocarte es lo mejor. Los primeros chicos con los que salía, hacían que me deleitara con su físico. También disfrutaba cada vez que los abrazaba o tomaba de la mano. Creía que no había nada más importante que eso. Tal vez en las primeras relaciones pensaba que era lo más importante.
  • Solo quiero que me veas cuando estoy arreglada. No permitía que ninguno de mis novios me viera en pijama, despeinada o recién despertada. ¡Qué pena! Temía que se decepcionaran si me veían como en realidad soy.
  • Prefiero salir contigo que con mis amigos. Erróneamente, optaba por salir con mi novio siempre, sin importarme si tenía que cancelar planes con mi familia o amigos. Quería aprovechar hasta el último minuto para disfrutar a mi pareja. De hecho, muchas veces tuve problemas con mi familia y amigos por lo mismo y en ese momento no me importaba.
  • Quiero saber todo de ti. Al empezar a salir con alguien, me enfocaba en saber TODO de esa persona: desde sus gustos más generales hasta lo más íntimo. Todo eso me servía como referencia para más adelante.

Relación madura

  • He aprendido que escucharte vale más la pena. Después de varias relaciones y lo aprendido con cada una de ellas, sé algo. Hay algo más importante que sólo disfrutar del físico de alguien. Es mejor escucharlo y conocer hasta sus miedos más profundos.
  • Verte tal cual eres. También he aprendido que quien te quiere realmente te verá hermosa con o sin maquillaje. No importa si andas en pijama o si estás despeinada. El hecho de estar contigo es lo que realmente disfruta esa persona especial.
  • Es bueno que tengamos espacio para ver a nuestras amistades. Tener pareja no implica dejar tu vida de lado. No se trata de hacer todo con el otro y olvidarte de otras personas especiales en tu vida.
  • Aunque te conozco, me sorprendes cada día. El hecho de conocer a alguien no significa que ya sabes todo de él. Siempre aprendemos algo y puede cambiar nuestra forma de ver la vida. Así que puedes seguir aprendiendo de tu pareja día con día.

Ahora sé cuáles son las herramientas necesarias para tener una relación madura y exitosa.

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