Lo que debes hacer cuando tu amiga tropieza con la misma piedra

Todas hemos pasado por un par de patanes en nuestra vida, pero qué hacemos cuando nuestra amiga sufre una y otra y otra vez por la misma persona…

¡Que pase el desgraciado!

Una de mis mejores amigas sostuvo una relación tóxica tres largos años. En este tiempo la vi sufrir, llorar e incluso enflacar por la depresión en la que cayó. El chico con el que estaba la trataba super mal y por alguna extraña razón ella lo perseguía como si fuera el mejor hombre en este mundo. Las primeras veces que llegó llorando conmigo y me contó las mil patanerías que le había hecho este sujeto, yo estaba convencida que esa relación terminaría. Sin embargo, tras unos meses de lloriqueos, algunos moretones y muchas discusiones, supe que no había mucho que hacer al respecto.

Tu amiga o tu paz mental

¿Quién es el malo: el chico que hace sufrir a nuestra amiga o ella que se queda a sufrir? En realidad no podemos juzgar a ninguno de los dos. Nadie sabe lo que pasa en una relación de pareja más que sus dos integrantes. Conforme pasaban los meses mi paciencia se acababa. Siendo sincera, hubo un momento en el que yo ya no quería ver a mi amiga porque sabía que ella no quería entrar en razón. Los primeros meses la apoyé, hasta que sus problemas comenzaron a invadir mi propia paz mental. Entonces, una persona muy sabia en mi vida me dijo que esta era una batalla que solo ella podía ganar sola, así que me alejé por mi propia paz mental.

Tratando de hacer que entre en razón

Es difícil entender que una persona a la que amas quiere quedarse al lado de un hombre tóxico. El gran consejo que puedo darte si estás atravesando la misma situación es que no es tu trabajo entenderla, sino de la persona que está dentro de la relación tóxica. Tu trabajo como amiga es apoyarla y estar al pendiente por si necesita algo. No te rompas demasiado la cabeza con sus problemas, al final es imposible que tu amiga reaccione en ese estado. Tendrá que ser ella quien decida alejarse, simplemente no puedes obligarla.

Ponle límites a tu amistad

Suena muy duro, pero para mí poner el límite fue hacerle entender a mi amiga que no estaba de acuerdo con su relación. Dejé de salir con ella cuando estaba su pareja presente y procuré mantenerme a raya. Incluso así, ella tardó dos años más en salir de esa relación tóxica. Fueron tres largos años de depresión, sufrimiento y, al parecer, muy poco aprendizaje. Al final, mi amiga dejó una mala relación para entrar en otras. El día de hoy puedo ver cómo los golpes la han ayudado a crecer, aunque ha sido un cambio lento y paulatino.

Aprende de ella

Nadie puede ganar nuestras batallas y nosotras tampoco tenemos que ganar las de los demás. Somos dueñas de nuestro presente y tenemos que decidir qué aprendizajes dejamos entrar a nuestra vida. Ama a tu amiga de forma incondicional, pero deja que aprenda por sí misma. No importa lo que le digas, ella no te va a hacer caso. Solo nos queda estar a su lado para apoyarla en lo que podamos.

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