Lo que amaría que mi marido hiciera más a menudo ¿A poco no?

Voy a ser de lo más sincera, desde que me casé no ha existido un solo segundo en el que me arrepienta. Eso para empezar ya es bueno,  al menos es lo que me dice mi psicóloga. Me encanta creer que hice una buena decisión con mi marido. No obstante cualquier chica que este casada no me dejará mentir. Hay días donde quieres que desaparezca ese sujeto de la casa y te deje sola un par de minutos.

Hablo del sujeto grosero que deja la ropa en el piso, del que deja los platos sucios y el que se acaba el refrigerador esperando que por arte de magia la comida emerja del refrigerador. El matrimonio es poco menos que miel sobre hojuelas. Pero afortunadamente ese sujeto grosero no se presenta tantas veces como las que está mi marido en casa… Aunque amaría que mi marido hiciera estas cositas más a menudo.

Que mi marido deje de asumir que tengo el control de todo en casa

¡No! de verdad que a veces me gustaría que ese hombre supiera que se me van las cuentas, que tengo alarmas para todo y que muchas veces la casa está hecha totalmente un desastre antes de que llegue. Me gustaría contar con que mi pareja no asuma que tengo el control de la nevera, las cuentas bancarias, la ropa, la cena… Triste pero muchas veces me encuentro gritando como mi mamá gritaba a mi padre cuando llegaba del trabajo. La solución que encontré a esto fue hacer un calendario y delegar algunas responsabilidades. Sí, me gustaría que mi marido dejara de asumir que soy la mujer maravilla. Pero su educación no da para eso. Así vio a mami hacerlo en casa y si yo no hago algo para cambiarlo… pues, voy a convertirme en mi madre.

Saber dónde deja sus cosas

Seguro te ha pasado, los primeros meses de matrimonio mi marido sabía dónde estaban sus cosas. Sin embargo hubo un momento donde comenzó a actuar como un crío. Esperando que yo supiera mágicamente donde estaban sus llaves, cartera e incluso donde había dejado la cajetilla de sus cigarrillos. Sinceramente… educar a los más chicos ya es bastante agotador para que alguien más llegue y asuma que debes saber donde deja sus cosas.

Un poco más de consideración

Soy una mujer que trabaja en casa, eso volvió complicado nuestro matrimonio en un principio. Ya que al regresar mi marido quería que fuese bree van de Kamp reencarnada. Trabajar en casa no es sinónimo de … me la pase viendo netflix todo el día. Algunas veces al regresar me encontraba tirada en el sillón y todavía se atrevía a preguntar “¿Hiciste algo de comer el día de hoy?” Hasta donde se mi novio tenía manos… no se si al llegar al altar dejo de tenerlas. Tuve que hacerle entrar en conciencia de lo que hacía todo el día y aún a veces me encuentro con ese sujeto grosero llegando a casa. me gustaría un poco más de consideración.

No hablar de su compañera… la chistosa

No soy una mujer celosa, vaya que no. Pero intenta conservar la cordura cuando estuviste todo el día envuelta en vómito de bebé, limpia pisos y con un chongo despeinado. Escuchando como tu marido se ríe de la mujer más graciosa de su oficina. Es cierto, a veces me hace sentir como la mujer más sin chiste de esta vida.

Ser más espontáneo

La vida con dos niños en casa es dura, ser mamá que trabaja el doble de duro y tener un esposo que llega a casa sin ganas de verte… es desolador. Se que esta cansado, que tiene mucho trabajo. Pero vaya que yo tengo hasta el triple de responsabilidades que el. Yo sigo trayendo su cerveza favorita a casa. Sin embargo a el ya se le ha olvidado ese chocolate que me traía los viernes. Esa cena o picnic que me hacía en casa. Se que me ama, pero la espontaneidad es algo que yo amaría tener en mi matrimonio.

Amaría que mi marido hiciera todo esto… pero se que tengo que pedirlo Pues no por obra de magia estos pensamientos van a llegar a su mente.

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