Lo que más extrañas de ir a la escuela cuando ya eres una godín

Parece un alivio cuando por fin terminas la escuela después de haber estudiado tres años de preprimaria, seis de primaria, tres de secundaria y tres de carrera (en mi caso). O sea son aproximadamente 15 años de ir a la escuela preparándote para la vida laboral. Sin embargo, una vez que te vuelves un godín recién egresada, comienzas a extrañar muchas cosas de la universidad. Sí, cosas que ni siquiera habías notado que eran tan especiales en tu vida hasta que te fuiste de ese lugar. Si estás pasando por la misma situación que yo, definitivamente te sentirás identificada en toda esta lista. En caso de que sea lo contrario, aún estás a tiempo de apreciar tu vida escolar.

Las vacaciones

¡Definitivamente! Ahora que soy una chica godín extraño muchísimo esas dos semanas de vacaciones de Semana Santa que me daban en la escuela o esas vacaciones largas de verano que duraban un mes. Jamás aprecié tanto las vacaciones como lo hago hoy en día. Es uno de los aspectos que más extrañas de ir a la escuela. En un trabajo serio, las únicas vacaciones que tienes son las de la temporada navideña y los descansos oficiales. Claro, después de un año puedes pedir tus vacaciones por ley, pero normalmente te dan unos días al año. Así que tienes que ser astuta al momento de repartirlas y en qué momento las tomarás.

Aquellas horas libres cuando faltaba un maestro

La única hora libre que tienes en un trabajo es la hora de la comida. Tienes que cumplir el trabajo aunque no venga el jefe. Más bien lo haces porque quieres y porque tienes, pues perder unas horas podría retrasar todo. Me acuerdo de esa satisfacción al saber que un maestro iba a faltar y su clase era de dos horas. Y era más grande esa satisfacción cuando era la clase siguiente al receso o sea ¡tres horas libres! En el salón veíamos películas, bailábamos o de vez en cuando me iba con mi novio a pasear por ahí. Sin embargo, esa época jamás volverá…

Comprar tus útiles escolares

Digo, en algunos trabajos sí ocupas tu libreta, notitas y plumas de colores. En el mío, hago mi registro de manera digital por lo cuál no necesito esos útiles. Algo que definitivamente extrañas o vas a extrañar es la emoción de renovar todos tus cuadernos y útiles. Es lo más cool de un nuevo ciclo escolar o un nuevo semestre; es como empezar de nuevo a ser más organizada con los apuntes. Cada vez que voy a una papelería, me acuerdo de estos tiempos y me encantaría comprar muchas libretas y colores.

Quedarte dormida en clase

Que no te vean dormida en el trabajo por qué ¡ya valiste! Al menos que te duermas en tu hora de comer pero fuera de eso, es imposible. Cuando eres una godín esta opción esta fuera de tus límites. Mientras que en la universidad al maestro le daba igual sí dormías o no. Extraño dormir al menos una hora de una clase para recuperar todas las energías. Lo que más extraño es hacerlo cuando proyectaban una película en clase, el salón estaba oscuro, el aire acondicionado estaba prendido y el sonido era relajante.

Faltar y que esa falta solo perjudique tu calificación y no tu sueldo

¡Vuelve por favor! Ni modo, cuando faltas a tu trabajo a fuerzas tienes que justificarlo, de lo contrario te lo descuentan de tu salario. En la escuela no te pagan por ir y por ello era tan fácil faltar a clases cuando te sentías mal o tenías mucha flojera. Recuerdo cuando me volaba las clases desde la preparatoria, sí me arrepentía después, pero con tan solo presentar un examen podía pasar la materia.

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