Lo malo de ser una mujer pompuda

Sé que tener pompis grandes te puede hacer sentir sensual, te ayuda a tener una autoestima alta y a lucir las prendas muy bien. Sin embargo, también está el lado malo de ser una mujer pompuda. Sí, chicas, tener un trasero grande puede tener una parte negativa. Quizá piensen que es una locura lo que les estoy diciendo, pero las chicas que lo tienen sabrán de lo que les estoy hablando.

Los pantalones no te quedan

La verdad es que ir a comprar pantalones puede ser un dolor de cabeza. Tal vez te entren bien de las piernas, pero al llegar a la zona de la pompas no suben más. Regularmente tienes que comprar una talla más grande de la que realmente eres, todo por tu trasero. El martirio, por decirlo así, no termina aún. Tienes que solicitar el servicios de sastres, si es que la tienda cuenta con él o llevarlo a que le arreglen de la cintura. Muchas de ustedes me entenderán. Es usual que pases más tiempo de lo normal en el centro comercial, pues tienes que probarte muchos pantalones hasta encontrar el correcto. Otra situación común es enamorarte de unos jeans que ves en un aparador, pero cuando llega la hora de probárselos, ¡no te quedan!

Miradas no deseadas

Las miradas y los piropos, la mayorías de las veces de mal gusto, no se hacen esperar. Es muy incómodo ir por la calle y que los hombre volteen a ver tu trasero. No falta el que quiere pasarse de listo y quiere manosearte. Incluso, a veces prefiero llevar un pantalón flojo, que según yo disimula mi parte de atrás, para no tener que escuchar las majaderías.

Te pegan con todo

Uno de las cosas que suceden seguido es que, al lugar que vayas, te pegan, sin querer, con la bolsa, la mochila o con cualquier objeto que lleven las personas en las manos. La verdad es que es muy incómodo y solo algunas personas se disculpan. Siempre tienes que estar protegiéndote de los demás. También sucede que pasas por algún lugar y, sin darte cuenta, tiras algo con tus pompis.

Ropa interior

Pensarán que podemos usar cualquier ropa interior, es mentira. Los calzones tipo bikini están fuera de la lista, pues provocan que las pompas se te partan, por lo que se nota la ropa que llevas puesta. De las tangas, ni hablar, deben ser la talla correcta, o de lo contrario, te sentirás incómoda todo el día. Lo mejor, y lo que me ha funcionado personalmente, son los calzones tipo boxer porque estás protegida de todos los ángulos

Faldas

El sencillo movimiento de caminar puede convertirse en un momento bochornoso. Sí, como lo leen, puede ser algo muy penoso. Con el solo hecho de caminar la falda puede levantarse. Cuando menos lo esperas ya la tienes muy arriba, lo que puede provocar que se vea tu ropa interior. Una solución es siempre ponerme unas mallas debajo de un vestido o falda.

¿Sufres por tener pompis grandes?

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