Lo que le puede hacer la violencia a tu hijo

A la hora de educar hijos todas en algún punto lidiamos con respecto a cómo disciplinarlos. Seguramente a muchas nos tocaron unas nalgadas, manotazos o cachetadas para obedecer, pero ¿realmente es el mejor camino? Muchos son los que abogan contra este tipo de violencia, porque aunque no nos guste la palabra sí es violencia. Está comprobadísimo que no es la mejor manera de hacer que tus hijos obedezcan y propicia que repitan el patrón. La pregunta es si serás tú quien lo detenga.

La forma ideal

Para ejemplificar porqué es una mala idea, haz este ejercicio. Describe en palabras tu forma de educar a tus hijos cambiando la palabra niño por mujer. ¿Verdad que no es buena idea cachetearlas para que obedezcan? Aunque hay muchas diferencias entre un infante y un adulto, finalmente son personas que merecen que respetes su dignidad.

Cómo afecta la violencia a su cerebro

La Universidad de Londres realizó un estudio dirigido por el Dr. Eamon Mc Croy buscando causas genéticas y tratando de explicarlo desde el punto de vista del maltratador y, sobre todo, desde el punto de vista del maltratado. Los investigadores observaron la reacción de los niños que procedían de entornos agresivos al mostrarles fotos de personas con gesto de enfado utilizando escáneres cerebrales. Estos mostraron que, al ver las fotos, se activaban de manera súbita la ínsula anterior y la amígdala cerebral. Estas dos áreas se encargan de detectar amenazas en el entorno y activar los mecanismos de alerta para preparar al cuerpo para luchar o huir.

El cerebro de los niños que sufren de violencia aprende a protegerse y se vuelve hipervigilante. Quiere decir que el niño queda en constante alerta tratando de encontrar signos potencialmente peligrosos o amenazantes. Esto provoca un amplio desgaste emocional y cognitivo. Produce niveles de ansiedad muy elevados que los niños no saben manejar. Si comparas este estudio con el de los soldados traumatizados por la guerra podemos concluir que sus cerebros actúan del mismo modo y reaccionan igual.

Las consecuencias

Muchos niños no parecían mostrar evidencias de sufrimiento, por eso tantos adultos dicen que a ellos no les pasó nada. Sin embargo, su cerebro registra la misma reacción. A veces la mente desconecta el pensamiento para que el niño no lo procese y por lo tanto no lo sufra. No obstante, a nivel neurológico sí se registra y modifica su personalidad, estado afectivo y manera de relacionarse el resto de su vida.

Entre las víctimas infantiles de violencia o negligencia física o emocional se ha visto mayor riesgo de tener ansiedad, estrés postraumático, depresión, disociación, etc. Muchos adultos le pegan a sus hijos porque a ellos les pegaron. Por eso se considera algo normal, pero ni siquiera es un método educativo. La pregunta es: ¿serás tú quien deje de repetir lo aprendido? Está en tu poder decidir si quieres que tu hijo te obedezca por miedo o por convicción.

Este video te puede gustar