Lo que callamos las chaparras…

Chaparras como yo viven estas situaciones todos los días. Escuchar los mismos comentarios de “eres una enana” o pararte de puntitas para casi todo. Si eres una chica bajita, seguro te sentirás identificada, y si no, por fin podrás entender a tu mejor amiga chaparra.

Tener una vista limitada al sentarte

¡Siempre me pasa! Sobre todo en el cine y pues ni modo de sentarme hasta adelante, en la primera fila, para tener una excelente vista pues no sucederá con la enorme pantalla frente a mí. Nunca falta la persona cabezona que me tape los subtítulos mientras veo una película. Es un problema que sin duda callamos las chaparras.

Pararte de puntitas incluso para las fotos

Para alcanzar el cereal de la alacena, para descolgar una prenda del guardarropa y para las fotos grupales. Las puntitas nunca fallan y aunque no hagan una gran diferencia, nos ayudan.

Que tu novio se agache para besarte

Es lindo lo admito, pero pienso que para mi novio es un poco incómodo que siempre se agache. Es una situación que pasa con muchas de nosotras las chaparras. Al menos que tu pareja este igual de chaparro como tú o te cargue para besarte.

El agua te llega hasta el cuello cuando estás en la alberca

La parte más profunda de la alberca no fue hecha para nosotras, lamentablemente. De hecho, la alberca para niños pequeños es perfecta para las chaparras.

Nunca alcanzas los espejos

¡Diablos, lo odio! El espejo de mi baño tampoco lo alcanzo y tiene un espacio grande para colocar todo mi maquillaje. A fuerzas necesito un banquito para alcanzarlo y no es nada agradable. Algunos espejos son tan altos, que nos ofenden que los coloquen ahí.

Escuchar siempre los mismos comentarios

“Eres muy pequeña”, “te ves tan adorable”, “ay, no alcanzas”, etc. Nos miran como si fuéramos niñas pequeñas en cuerpos de adulta y siempre es lo mismo. Ya lo sabemos de memoria, pero por favor: ¿podrías guardarte tu opinión?

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