Las personas felices no critican a otras personas ni las hacen sentir incómodas

Cuando eres una persona con bonitos sentimientos, talento o con aspectos físicos favorecedores también puedes sufrir de comentarios incómodos, bullying y muchas otras cosas. Con ello he aprendido que las personas felices no critican a otras personas.

“Hola, soy fulana, y fui acosada por muchas mujeres en mi vida”

 

Todas podemos hacernos las víctimas de nuestras propias circunstancias. No creo que exista una sola mujer que no haya sido acosada por otra mujer en algún momento de su vida. Y la verdad es que ya estoy un poco harta de escuchar las interminables historias de bullying hacia las chicas gorditas, las flacas, las peludas, las bla-bla-bla. Aceptémoslo: todas lo hemos sufrido y cada una ha salido adelante como Dios nos ha dado a entender.

Yo no fui “bulleada” por ser gorda o peluda; fui “bulleada” por tener los ojos verdes y ser bonita. He sido atacada en el gimnasio por ser musculosa. Una vez incluso me salí del vapor porque las mujeres adentro se sintieron ofendidas por la presencia de “la princesa”. Lo peor del caso es que al ser una mujer atractiva, también he sido víctima del sexo masculino. Me han inventado novios falsos, infinidad de amantes que nunca he tenido y por un tiempo fui la p… de la escuela por besar de piquito a mi primer novio en el salón.

“Es que tú tienes la vida perfecta”

Si te dijera la cantidad de veces que he escuchado a dizque amigas, maestras y a otras mujeres decir esta gran mentira. La gente piensa que al ser bonita tienes el mundo a tus pies y claro que en algunas ocasiones te favorecen. No obstante, eso tampoco significa que vivas en un campo de rosas todo el tiempo. Ser bonita no es un sinónimo a felicidad, yo también tuve la autoestima rota cuando era adolescente. También tuve problemas para llegar a un buen puesto en mi trabajo y al obtenerlo todo el mundo asumió que me había metido en la cama con alguien.

“Tú puedes tener al hombre que quieras”

En realidad no es verdad. Hay muy buenos hombres que nunca se atrevieron siquiera a entablan una conversación conmigo. También pasé por muchos patanes que me quebraron el corazón. Llegué a tener problemas con amigas cercanas porque ellas no querían que les bajara al novio. Otras veces fui el blanco de hombres que solo querían presumirme, al punto de querer sacarme fotos sin ropa solo para decir que habían estado conmigo. Para mí fue muy difícil ser amable con los hombres porque siempre acababan pensando que estaba coqueteando. ¡Por Dios, yo solo estaba siendo amable!

Afortunadamente no todo es negro y así encontré…

Conocí verdaderas amigas y vaya que me costó trabajo. Amigas que dejaron de verme como una competencia o una chica superficial. Encontré buenos chicos que no pensaban que era tonta solo por estar bonita. Y lo más bonito es que aprendí a reconocer a la gente feliz. Esa que no te juzga, ni te veo feo, ni te critica. Fue bonito encontrar una coach de gimnasio que me trató como a una chica común y corriente. Fue bueno conocer a una amiga con super curvas que no se sentía chiquita a mi lado.

Ser bonita fue mi maldición y ahora es mi bendición

No tengo muchas amigas, a decir verdad, pero las que tengo son más que suficientes.Todavía no encuentro un buen amor, pero sé que está en camino. Si te ha pasado una de estas horribles cosas siendo gordita, flaca, muy alta, chaparrita o siendo mujer, lo lamento muchísimo en realidad. Con el tiempo vas a entender que las personas felices no critican a otras personas. Aprende a identificar a quienes vale la pensar conservar en tu vida.

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