Las diferencias de salir con una mujer de 30 y una de 20

Las diferencias de salir con una mujer de 30 y una de 20 son notables. Y cada  una tiene su encanto. Aunque esencialmente el ser humano no cambia, con el tiempo sí lo hace su perspectiva, sus actitudes y comportamientos porque ha madurado. Una mujer de 30 tendrá más claro qué es lo que quiere de la vida, por tanto, se concentra en alcanzar sus metas. Una mujer de 20 anda en busca de afirmarse como ser humano y en cuanto al amor tiene citas por doquier.

Aquí te mostramos algunas diferencias de salir con una mujer de 30 y una de 20, coméntanos si están de acuerdo.

Una mujer de 30 sabe qué desea de la vida

Para empezar, una mujer de 30 se conoce mejor a sí misma. Por tanto, sabes muy bien qué quieres lograr en la vida. De igual modo, tienes claro qué no deseas y lo mantienes al margen. Es decir, tienes muy claras cuáles son tus metas personales tanto como profesionales. Salir contigo seguro implica una charla intensa e interesante, llena de referencias. A los 20, tu andar por la vida puede ser errático, pues quizá has definido tus objetivos. Quizá tampoco sepas cómo alcanzarlos si los tiene. Salir contigo es como una aventura emocionante para descubrir cosas nuevas.

Se vuelve selectiva

Una mujer de 30 disfruta tanto la compañía de su grupo de amigos, como de sus momentos a solas. De hecho, puedes realizar actividades sociales sola y acompañada. Ya sea quedarte en casa un viernes por la noche, o ir con tus amigas al nuevo restaurante de moda. Si conoces a un hombre te tomarás tu tiempo para salir con él, porque te ha vuelto selectiva. Ahora prefieres calidad antes que cantidad. Cuando lo hagas, seguro será un encuentro intenso si hay química. A los 20 preferías salir de fiesta cada vez que había oportunidad. Para ti entre más seguido, mejor. No perdías oportunidad de conocer a cuanto chico atractivo se cruzara en tu camino.

El sexo es más apasionado

Una mujer de 30 también sabe lo que quiere en la intimidad. Es decir, conoces qué es lo que te satisface y procuras obtenerlo. Te haces responsable de tus momentos placenteros y no dudas en probar algo nuevo. Contigo, el encuentro erótico es más apasionado porque has desechado las inhibiciones. En cambio, a los 20 aún te mostrabas un tanto insegura de tu cuerpo y quizá dejaste que tu pareja tomara las riendas en la cama.

Más decidida que nunca

En tanto que tiene claros sus objetivos, una mujer de 30 está consciente de que lograrlos requiere empeño y perseverancia. Así que trabajarás incansablemente por ellos, y si fracasas volverás a intentarlo. De hecho, sabes que el fracaso es parte del aprendizaje. No desistes tan fácilmente. Salir contigo es una experiencia única y enriquecedora, porque te comprometes y aportas tu experiencia a la relación. A los veintitantos estabas siempre dispuesta a pasarla bien porque la diversión era parte importante de tu agenda. Las citas eran más frecuentes porque andabas en busca del hombre ideal.

En una década o en otra, una mujer que cuida de sí misma y se muestra confiada es encantadora y deslumbra a su paso.

Este video te puede gustar