Las causas más comunes por las que peleamos con nuestro esposo

Quien haya dicho que el matrimonio es la experiencia más maravillosa de la vida, tal vez estaba dopado o se acababa de dar un golpe en la cabeza. Ja, ja, ja, bueno, no es para tanto. Lo que sí es verdad, es que a veces resulta complicado, como muchas otras cosas en la vida. Hasta el día de hoy no he conocido ningún matrimonio que no se haya peleado al menos una vez. De acuerdo una plática que tuve con amigas matrimoniadas, las causas más comunes que acordamos y estamos seguras que suceden en tooooooddddddoooossss los matrimonios son:

No encuentra X cosa

Seguro te ha pasado que de repente tu marido pregunta “Amor, ¿has visto mi playera de Dragon Ball?” Tú le respondes: “Sí, está en el mueble en X cajón debajo de la playera de X color”. Él responde: “No, no la veo. Ya busqué y no está ahí”. Le vuelves a repetir la indicación y él asegura que no hay nada donde tú dices. Entonces, terminas de hacer lo que estabas haciendo y vas a donde él está. Sólo abres el cajón, alzas la playera que dijiste y ahí está la playera que buscaba. Todas concluimos que: 1) o de verdad son muy tontos y no entienden nuestras palabras, 2) son flojos y prefieren que alguien más lo haga 0 3) necesitamos ser más claras en nuestras palabras para que entiendan porque, ¡qué casualidad que nosotras sí encontramos todo y ellos no!

Él sí tiene actividades de soltero

Una de las causas más comunes por las que de seguro terminas peleando con tu marido es porque él sí realiza actividades, pero en pocas te incluye. Sale de trabajar y se va al gym, si hay partido se va a casa de algún amigo a verlo con más amigos. Cuando hay luchas, van en bola al evento o a un concierto. Pocas veces te dice que vayan al cine o que salgan a cenar porque asegura que tú estás muy ocupada con los niños o has de estar cansada. La única que puede decidir eso eres tú. ¡Así que dile que no se haga pato y te lleve con él a ver el partido! Recurre a las abuelas para que cuiden de sus hijos por unas horas.

Porque no sabe dónde está el cesto de ropa

¡WTF! Pensé que era la única a la que le pasaba lo del bendito cesto de ropa. Creo que de las causas más comunes es la que se lleva el puesto número uno. Lo más práctico para lavar la ropa y llevarla de un sitio a otro es mediante un cesto. Dicho cesto, se encuentra casi siempre en el cuarto o en el baño para que todos los habitantes de la casa depositen ahí la ropa sucia. El único que parece no entender esa nota es el marido. No importa si tiene el cesto frente a él, siempre opta por tirar la ropa a un lado. Hay otras veces que así como llega se va quitando los zapatos, se desabotona la camisa y se la desfaja, pero jamás pone nada de ropa sucia en el cesto. ¿Por qué, Dios?

No deja el celular cuando está en casa

Creo que la salida más fácil para desentenderse de las labores del hogar es el celular. El marido de todas las que platicamos, al llegar a casa usa su celular en todo momento. Incluso si prende la tele, la tele suena pero él está más atento al celular. Si se le pide un favor o algo, se queja un poco, dice estar cansado, no se para y sigue en el celular. ¿Te ha pasado?

Porque se comporta como un hijo más

Otra de las causas más comunes de las peleas es porque el esposo y padre pocas veces parece eso. Más bien, parece que en casa hay un hijo más. Hay veces en que no toma los asuntos con la seriedad que debe. Quiere parecer el más cool frente a los hijos. Sin duda, eso nos vuelve locas.

Hace de comer pero no recoge todo el tiradero

Se agradece cuando el marido nos hace de comer, pero lo malo es que así como saca las cosas, no las recoge. Hace un tiradero monumental en la cocina y deja regado todo. Los trastes, la comida que sacó del refri y del fregadero ni se hable.

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