La verdadera amistad puede estar a kilómetros de distancia

Cierto es que puedes encontrar la amistad en cualquier parte. Puedes tener amigas que conociste en tu vida de estudiante, en el trabajo o en algún otro lugar. Sin embargo, hay otras que podrían encontrarse a kilómetros de distancia. Una de mis mejores amigas vive a aproximadamente a unas 10 horas en avión de donde yo vivo. Nada cerca. Sin embargo, aunque es de otro país y tenemos diferentes culturas y hasta modismos, nos comprendemos y queremos sin importar la distancia que nos separa. Si tienes una amistad así, entonces sabes que no es necesario tener a la persona cerca para demostrarle cariño y apoyo, pues es una verdadera amistad.

La música nos unió

Conocí a mi amiga hace más de seis años por medio de las redes sociales. Las dos éramos parte de un grupo en el que se hablaba de nuestra banda favorita. A partir de entonces, las dos empezamos a conocernos más y descubrimos que teníamos muchas cosas en común y no solo el gusto musical. Poco a poco se fue construyendo una amistad que cada día va creciendo. Sabemos a la perfección que nuestra amistad es fuerte a pesar de que nos separan muchos kilómetros.

La tecnología nos ayuda a mantener el contacto

A pesar de que vivimos muy lejos la una de la otra, nos mantenemos en contacto todos los días. Esto es gracias a la tecnología, hablamos por Facebook, Instagram, etc. Incluso podemos hablar de temas diferentes en las distintas redes sociales. Aunque hablo todos los días con ella, siempre tenemos temas de conversación. Hay ocasiones en las que hablamos de cosas serias mientras que hay otras en las que solo bromeamos. La posibilidad de hablar de cualquier cosa sin que la otra persona te juzgue, es la verdadera amistad.

Me ha apoyado en mis peores momentos

Aunque mi amiga se encuentra lejos de mí, eso no impide que me haya apoyado en los peores momentos. Siempre he contado con palabras de aliento de su parte y siempre intenta subirme el ánimo cuando no estoy en mis mejores días. Sabe todo de mí, lo que me gusta y lo que no. Y sin duda, es una de las personas que mejor me conoce. Hay ocasiones en que nos gustaría estar cerca la una de la otra para darnos un abrazo, pero sabemos que con unas palabras de apoyo a veces es suficiente. Así como ella me da ánimos, yo también intento apoyarla en los momentos más difíciles. Esto demuestra una vez más que para tener una mejor amiga no es necesario estar cerca.

Al ser de otra nacionalidad aprendo mucho

Cómo mencione anteriormente, ella es de una nacionalidad diferente a la mía. En un principio a mí me costó trabajo entenderla. Aunque hablamos el mismo idioma, ella utiliza modismos muy diferentes a los míos. También utiliza palabras que para mí tienen otro significado. Al inicio tenía que preguntarle qué era lo que me estaba diciendo porque, de verdad, no entendía. En algunas ocasiones a ella le pasaba lo mismo con lo que yo le decía. He aprendido muchas cosas sobre su país, pues me cuenta sobre sus costumbres y tradiciones así como yo le platico sobre el míos. Las dos estamos en un constante intercambio cultural sin necesidad de viajar a nuestros países.

Podemos divertirnos sin ir a algún lado

Así como puedes pasar un rato agradable con tus amigos cuando salen a algún bar, a comer o al cine también lo hago con mi amiga. Aunque las dos no podemos vernos y salir juntas a algún sitio, eso no impide que nos divirtamos. Ella tiene un sentido del humor igual al mío, por lo que siempre nos seguimos la corriente. Sé a la perfección el momento en el que está bromeando y le sigo el chiste.

Casi todo el tiempo nos la pasamos riendo y algunas personas que me ven en el celular siempre me preguntan de qué me rió. Muchos piensan que estoy hablando con algún chico, pero en realidad es mi mejor amiga la que provoca esa risa. Sin duda, las dos somos una misma (no en el plan de la canción de Timbiriche) pues nos entendemos, nos apoyamos y es la mejor amiga que uno puede tener.

¿Tú compartes una conexión así de especial con tu mejor amiga?

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