La triste historia de cómo me enteré de que el chico que me gustaba es gay

Te voy a contar la triste historia de mi adolescencia, cuando estaba super enamorada de un chico guapísimo, inteligente y sensible que resultó ser gay. Afortunadamente, no todo es negro en esta historia, pues se convirtió en uno de mis mejores amigos. Antes de eso voy a contarte cómo me enteré de que el chico que me gustaba es gay.

Antecedentes

 

Antes de que te cuente cómo pasó, debo decirte que tuve un novio que era gay. Yo sabía perfecto que a él le gustaban otros chicos, pero como nos gustábamos mucho quisimos intentarlo. Al final, este chico y yo pasamos solo unas semanas como novios y la relación terminó porque preferíamos tenernos como amigos. El tiempo pasó y me presentaron a un nuevo chico de la bolita.

Conociendo al chico

 

Además de guapo, este chico tenía una excelente conversación, era super atento, amable y tenía un aire de sensibilidad que me encantaba. En ese momento parecía haber caído del cielo, aunque tenía novia. Sin ánimos de quitarle el novio a otra chica, me daba gusto siendo su amiga y viendo si con el tiempo tendría oportunidad con él. Pasaron unos meses y un buen día para mí, él dejó de tener novia. Poco a poco fui acercándome a él con la debida precaución.

Nos convertimos en super amigos

Obviamente, no intenté acercarme pretendiéndolo, y me convertí en una amiga cercana en pocas semanas. Por momentos él se acercaba a mí de formas muy cariñosas. Mi mente voló y esperé a que el tiempo pasara un poco y ver si podía cambiar de amiga a algo más. Tienes que entender que en ese momento yo contaba con 16 años de edad. Para mí era super lógico ir en este orden de pasos que nunca le han funcionado a nadie. Entonces, espere a que llegara uno de esos eventos informales de viernes a los que íbamos frecuentemente para hacer el move definitivo.

La fiesta

Llegó el día y mi vestido azul estaba reluciente, planchado. Salí de casa emocionada, algo nerviosa, pero con toda la actitud para acercarme este chico. Todo iba perfecto: maquillaje, música y un ambiente super relajado. Él y yo salimos de la fiesta para platicar sin tanto ruido y fue ahí cuando vi la oportunidad entrar por la ventana. Nos sentamos en la banqueta frente a la casa de la fiesta. Comenzamos a platicar de todo y nada y en un momento de debilidad me soltó la frase: “tengo que confesarte algo”.

Y tun tun tuuuun

Su confesión no era lo que yo quería escuchar. Me dijo que hacía una semana se había besado con alguien… Ese alguien era otro chico… ¡mi ex novio! ¿Recuerdas al chico con quien intenté tener una relación pero acabamos en amistad? Era él. Así, mis intentos frustrados de ligarme a este increíble chico se derrumbaron. Claro que escuché el resto de su historia y sus confusiones. Afortunadamente, él comenzó una relación aceptando su sexualidad y el día de hoy somos muy buenos amigos. Así descubrí que el chico que me gustaba es gay.

Él nunca se enteró de mis verdaderas intenciones. Estoy segura de que le daría risa saber que el día que me confesó que es gay, yo iba con la misión de comérmelo a besos. Cosas de la vida real. Al final, se convirtió en una anécdota chistosa que le confesaré algún día.

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