La razón por la que las gorditas odiamos ir al antro

Hay varias razones por las cuales las gorditas odiamos ir a un antro. Cuando yo tenía 23 mi peor pesadilla los fines de semana era que mis amigas se pusieran de acuerdo para ir de antro. Además de ser un lugar al que vas a gastar dinero de más, usualmente era la chica que no podía entrar, a la que dejaban en la mesa y buenoo…. ahí vamos ¿porque las gorditas odiamos el antro o al menos yo sí?

Primero que nada mis amigas se compartían los vestidos… obvio yo no

Cuando mis amigas iban al antro se compartían prendas muy bonitas. Evidentemente yo no sabía en esos minúsculos vestidos. Pero tampoco tenía ropa muy bonita con la que ir al antro. Así que siempre terminaba usando el mismo vestido negro, que parecía más de señora que se una chica de mi edad. Al ir al antro yo me llenaba de ansiedad, después de todo pasar al cadenero era mi prueba de fuego.

El cadenero

Aún el día de hoy muchos lugares “se reservan el derecho de admisión”. Lo cual quiere decir que a chicas de mi tamaño es difícil que nos dejen pasar. De hecho pueden dejar pasar a las chavitas de menos de 18 años, pero a mi aun teniendo 30 me han rechazado en la cadena de estos lugares. El cadenero tiene instrucciones para no dejarte pasar y te detiene con cualquier tipo de excusa tonta. “esta muy lleno” ” es que no vienes de tacones” etc….

La chica que sobra en la mesa

De las veces que lograba entrar al antro, muchas veces yo era la que se quedaba guardando las bolsas y las llaves. Al final de la noche era el chofer y la que llevaba a mis amigas borrachas a los tacos de madrugada. La vida en el antro nunca fue tan placentera para mi. Sobretodo cuando el grupo de chicos se acercaba a ligar a mis amigas y se rifaban entre de ellos quien iba a platicar conmigo. Era horripilante, como si yo quisiera hablar con ellos… uff. Realmente tuve super malas experiencias dentro de los antros.

La crítica de las demás chicas

Hay algo curioso dentro de los antros y es que para muchos chicos es como una salida de casería. Donde los trozos de carne se ven y se escogen. Claro que hablo de las chicas. Es todo un zoo, las chicas se visten de una forma provocativa para que les inviten el trago o solo por seguir a las demás. Cuando menos lo esperas hay muchos ojos viendo hacia a ti con cara de burla o de lastima. Sí la chica gorda en la mesa, vino con sus amigas pero todas están ligando menos ella.

Este video te puede gustar