La infidelidad te hace una mujer más fuerte, ¡punto para ti!

Jamás pensé que ser víctima de infidelidad por parte de una persona que creí que me amaba, me ayudaría a ser una mujer más fuerte. Así es, la infidelidad es una de las cosas de las que pocas veces hablamos abiertamente. Más bien, optamos porque pocas o, si es posible, ninguna persona se entere. Sin embargo, hace poco me enteré de que haber pasado por esa desagradable experiencia es bueno para mi persona.

Tranquila, no eres la única que ha pasado por eso

Como dije, enterarte de que te han sido infiel es muy doloroso y en algunos casos traumático. Recuerdo que cuando yo lo supe, fue por una coincidencia de la vida. El chico con el que salía había cumplido ya cinco años a mi lado. Nos conocimos al principio de la universidad por amigos en común. Era el primer semestre de la carrera y salí con mis amigos a una fiesta. La ventaja (en ese momento) de la universidad en la que estábamos era que nos hacía compartir algunas clases sin importar la carrera a la que fuéramos. Así él y mis amigos se conocieron y casi para finalizar el semestre me lo presentaron. Debo reconocer que en ese momento fue “amor a primera vista”. Comenzamos a salir y nos llevábamos muy bien. Luego de un año de salir como amigos, comenzamos a salir como pareja. Nuestros amigos se sentían felices de vernos juntos. Aseguraban que hacíamos una bonita pareja.

Éramos la pareja modelo

Podía platicar con ese chico de todo, salíamos a conocer muchos lugares y teníamos muy buena química en todos los sentidos. Nuestros amigos ya nos habían construido un futuro juntos. Me sentía una mujer más fuerte, me sentía inquebrantable. Afortunada por tener un compañero de aventuras con quien compartir ideas y, sobre todo, un novio que me cuidaba y me quería. Así fue durante cuatro años y medio, hasta que se empezaron a notar cosas que de primer momento no analicé como debía. Él empezó alejarse de mí, pero yo creí que se debía al cambio que estábamos teniendo de la universidad a la vida laboral.

Yo sola me tapé los ojos

Tal vez noté más de una razón por la que su comportamiento ya no era el mismo, pero no quise hacer mucho caso. Él comenzaba a pasar más tiempo con sus amigos del trabajo que conmigo o con sus otros amigos. Tenía que viajar mucho por el trabajo y justo en el último viaje que tuvo estando conmigo, descubrí todo. Él se fue y cuando ya estaba en su destino, me avisó que les habían cambiado el plan y tendría que quedarse más tiempo. Yo, tranquila, le dije que no había problema alguno, pues confiaba plenamente en él. Mis amigas, tuvieron la grandiosa idea de salir a un pueblo mágico, pero jamás me dijeron que iríamos a donde él estaba. Una vez ahí, recorrimos varios sitios, comimos delicioso y luego ¡pum! Ahí estaba él con una de sus “amigas”.

Mis amigas ya lo sabían

Cuando los vi, noté que sus conductas no tenían nada de amistoso, sino algo más. En ese momento sentí que dejé de ser una mujer más fuerte. Mis amigas solo me abrazaron y nos fuimos de ese lugar. Horas después, ellas me confesaron que ya sabían que él me estaba poniendo el cuerno. Habían querido decírmelo, pero no sabían cómo o si les iba a creer, pues me veían muy enamorada. En ese momento no sabía si enojarme o no, pero muy en el fondo agradecí que ellas hubieran hecho eso. Luego, mi mundo se vino abajo. Sí, tenía el apoyo de mis amigas para hacerme sentir una mujer más fuerte, pero en el fondo estaba destrozada. Poco a poco fui cayendo en un hoyo de depresión y soledad.

Tuve que pedir ayuda

No entraré en detalles sobre la infidelidad que había descubierto. Tampoco diré a ciencia cierta cómo me sentía o lo que estuve a punto de hacer por sentirme mal conmigo y con la humanidad. Yendo a terapia, la terapeuta me explicó que aunque me estuviera sintiendo mal, eso me ayudaría a ser una mujer más fuerte. Si no tenía clara la definición, me mostró que es algo comprobado. De acuerdo a una investigación realizada por la Universidad de Binghamton en Nueva York, se comprobó que vivir una infidelidad te ayuda a ser una mujer más fuerte. Una infidelidad te abre los ojos a la realidad. Descubrí y recalqué todas las virtudes que tengo y aprendí a ser fuerte para que nada ni nadie tengan el poder sobre mí. La psicóloga me explicó que gracias a esa mala experiencia aprendería a ver con otros ojos las relaciones.

Ya no me relaciono con cualquiera

Sí, sufrí, pero eso me dejó algo muy valioso. Comprendí cuánto valgo y ahora sé que no cualquiera me merece. Suena patético, lo sé. Ahora me considero una mujer victoriosa en la que mi inteligencia emocional salió a flote. Hoy, puedo presumir que estoy aprendiendo a tomar mejores decisiones para elegir a un compañero. También puedo decirte que la chica que se “robó” a mi ex terminó como yo. Bien dicen que cuando conoces a alguien siendo infiel, no puedes esperar amor verdadero. Solo deseo que ella abra los ojos y se dé cuenta de que habrá un hombre que de verdad la valore sin necesidad de ponerle el cuerno a alguien más.

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