La culpa por no ser productiva durante la pandemia es algo real

¿Alguna vez has tenido uno de esos días en los que te encuentras con tantas cosas que hacer que haces, eh, ninguna de ellas? Sabes que tienes responsabilidades pero el tiempo pasa y sigues sin hacer mucho al respecto. Estamos viviendo una época donde la gente glorifica estar ocupado e incluso encerrado y esto puede golpearte como un tren bala. La culpa por la falta de productividad es algo serio y super real.

Las personas que creían que trabajar desde casa era sencillo se la están pensando dos veces

A menudo yo era una de esas personas a las que le decía, pero qué te quejas si estas encerrada en tu casa, deberías tener más tiempo para hacer cosas. Sin embargo llego la pandemia y el “tiempo preciado se fue al demonio”
“La culpa por la productividad es un sentimiento que se apodera de las personas al final de su día, o después de la parte más activa de su día” Después de todo muy pocos ponen límites y en vez de cumplir las establecidas horas de trabajo, pasan todo el día frente a la computadora. Como yo ahora mismo, siendo las 10 pm, sigo aquí escribiéndote de la culpa por no ser productiva, ya que es algo que me ha venido persiguiendo desde hace meses.

¿Cómo darle la vuelta a la culpa?

El primer paso es ser real contigo misma, aunque no nos transportamos y podemos despertar un poco más tarde cosas tontas como un zoom a media tarde pueden hacer nuestro día mucho más pesado. Además toma en cuenta que llevamos encerrados un largo tiempo, estamos enfrentando una pandemia y eso de “trabajar tranquilamente” es algo irreal. El animo anda bajo, la poca interacción social nos vuelve torpes y hacer lo básico se ha vuelto difícil. Por eso te voy a dar algunos pequeños trucos que me han servido en estas últimas semanas para no sentirme tan culpable al respecto.

Piensa en chiquito

Piensa en las actividades sumamente necesarias que debes hacer para pasar el día. Qué es lo que puedes hacer y lo que no de forma realista. A menudo no tenemos en claro lo que debemos hacer y es por eso que los deberes se van rezagando. Piensa en chiquito, has una lista y ve despejándola poco a poco.

Deja de ver lo que salió mal

Los humanos somos expertos en ponernos el pie. Es super común que le des más peso a lo malo que a lo bueno. Si lograste hacer 5 cosas, enhorabuena ya vas de gane. No importa cuan grande o pequeño sea tu logro.

Planea tus tiempos

Es mucho más sencillo cuando haces las cosas con anticipación. Evita esperar que pase la fecha límite ya que esto solo te va a traer letargo mental. Establece fechas y cúmplelas.

Se real sobre las repercusiones

A veces no trabajar un día no es tan malo, puedes recuperarte. Eso es diferente a dejar de trabajar una semana entera por ejemplo, en ese caso es muy probable que acabes despedida.

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