Hijos mimados = adultos débiles

Los niños son adoración para algunos, mientras que para otros son una verdadera pesadilla. Creo que todo depende de la forma en que como padres, estamos educando o no a los hijos. Por si no lo sabes, criar hijos mimados sólo contribuirá a que sean adultos débiles. Sí, al no darle las armas necesarias ellos no saben cómo vivir en un mundo en el que no todo es color rosa.

Niños y berrinches

Creo que no hay ninguna persona que disfrute ver a un niño hacer berrinche. Incluso si eres su mamá, rogarás y rezarás porque tus hijos no se comporten de esa fastidiosa manera. Lo malo es que en la actualidad, casi todos los niños hacen berrinche en cualquier lugar y por cualquier cosa. ¿Cómo deberían actuar los padres ante esa situación? Habrá quienes digan que una nalgada es suficiente para controlarlo. Otros piensan que hablar con los niños es una buena opción. El problema es que la mayoría de padres, en la actualidad, no hacen ni una ni otra cosa. Buscan la salida fácil y terminan cediendo a lo que los niños quieren.

Padres permisivos

Negociar con los niños no está mal, lo que sí lo está es el hecho de que los padres de ahora lo hacen para todo. Ser tan permisivos solo perjudica a nuestros hijos, pues los hacemos “blandos”. Sí, estamos educando niños que no tienen tolerancia a la frustración. Si lloran, de manera inmediata les damos lo que piden (o aunque no lo pidan) con tal de que dejen de llorar. Si en la escuela les llaman la atención, reaccionamos como fieros leones, dejando de lado la razón del regaño (a menudo un comportamiento inadecuado). Todo eso va lastimando su autoestima y se convierten en hijos mimados.

Dando comodidad extrema

Como padres buscamos lo mejor para los hijos, pero no pensamos en qué tan bueno o no es para los pequeños. Si seguimos ese patrón, solo haremos que la sociedad sea cómoda y blanda. Incluso, cuando somos padres trabajadores que estamos mucho tiempo fuera de casa, nos sentimos culpables de no estar con los hijos. Pensamos que dar y dar hará que nos sintamos menos mal por no estar con ellos.

Si no quieres criar hijos mimados, lo mejor es que enseñes a tus hijos a luchar por lo que quieren. Deben esforzarse por conseguir ese juguete que tanto anhelan. Ser permisivos solo daña su carácter y a la larga repercute en su forma de desenvolverse como adultos.

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