Hay relaciones que sólo deben quedar en tu memoria

Cuando te sientes atraída por alguien, permites dejar pasar de largo sus defectos y te enfocas en lo bueno de esa persona. Es algo normal y todas lo hemos hecho. El problema es que si no nos damos cuenta también de lo malo, podríamos terminar inmiscuidas en una relación dañina. ¿Cómo saber cuando es momento de alejarte de una relación tormentosa? Te contaré algunas de las señales (algunas obvias y otras no tanto) para que aprendas a identificarlas y tomes una decisión.

Uno tiene deseos de crecer y el otro no

Estar en pareja es todo un reto, pero la mayor motivación que puedes tener es justo de esa persona con quien estás compartiendo tu vida. Es bueno cuando los dos tienen deseos de ser mejores. Ya sea que quieran profundizar en un tema en particular, o que simplemente tengan deseos de conocer más sobre todo en la vida. Lo malo es que cuando tú tienes ganas de saber más, pero él no; llegará un punto en el que sientan que ya no tienen las mismas ambiciones y ahí te preguntarás si realmente estás con la persona correcta. No lo digo yo, lo dice la experiencia.

Hay indiferencia

Cuando a tu pareja ya le da igual si sales con tus amigas o vas a quedarte hasta tarde en el trabajo, significa que las cosas ya no están bien. Ojo, también tú puedes ser la que comience a mostrar desinterés. Está bien que haya días en los que no quieren saber mucho uno del otro, pero si eso sucede de manera regular ya no es señal de una relación sana.

Prefieren hacer sus cosas por separado

Relacionado a la indiferencia, está el optar por hacer sus planes en solitario. Digo, no es malo tener tiempo para uno, sin la pareja. Lo malo es cuando ya no incluimos a esa persona que decimos querer, en ninguno de nuestros planes. Lo peor sucede cuando se empiezan a reclamar que ya no pasan tiempo juntos, cuando ustedes fueron quienes tomaron esa decisión.

No se hablan con honestidad

Con tal de evitar peleas, prefieren no contarse las cosas con honestidad. Si sales con tus amigas y gastaste de más, prefieres no decirle a él para que no se enoje. O si él saldrá con sus amigos a tomar unas cervezas, prefiere no decirte todo con tal de que no haya discusiones.

Todo el tiempo quieren saber qué hace el otro

Por el otro lado, está la parte tóxica que sólo quiere saber qué hace el otro cuando no están juntos. Se la pasa llamándote o revisando tus publicaciones para ver dónde estás metida.

“Arreglan” sus problemas y después se lo echan en cara

Lo más tóxico que pueden hacer, es que cuando tienen una pelea, saquen cosas que pasaron hace meses. Peor aún, que en algún otro momento hayan hablado de esas cosas y que hasta la fecha sigan discutiendo por lo mismo. De verdad, si van a perdonar, háganlo de corazón y sino mejor no lo hagan.

Ya no se sienten a gusto juntos, pero prefieren la comodidad

Este video te puede gustar